El ave fénix

El ave fénix es un animal mítico particularmente apreciado por la tradición esotérica; en efecto, esta ave posee la capacidad de renacer a partir de sus cenizas. La combustión constituye una especie de itinerario que lo lleva a adquirir un nuevo estatus y se convierte así en una alegoría del proceso alquímico, que, como sabemos, necesita del fuego para llevar a cabo su propio camino simbólico.

La descripción más antigua del ave fénix se remonta a los siglos II y III, y se encuentra en el Physiologus:
Existe en la India un ave llamada fénix; cada quinientos años parte hacia los árboles del Líbano, impregna sus alas de aromas y se anuncia mediante una señal al sacerdote de Heliópolis. […] El sacerdote, así avisado, llega y cubre el altar con sarmientos de vid: el pájaro entra entonces en Heliópolis cargado de aromas, sube al altar, y el fuego se enciende solo y lo consume. Al día siguiente, el sacerdote, buscando entre las cenizas del altar, descubre un gusano; al siguiente día, encuentra al ave ya adulta, que saluda al sacerdote y regresa a su propia morada.

Así pues, si esta ave tiene el poder de matarse y renacer […] es una imagen de nuestro salvador. Ha descendido del cielo, ha extendido sus alas y las ha presentado cargadas de suaves olores, es decir, de palabras celestiales virtuosas, para que también nosotros crucemos las manos como sacerdotes y hagamos ascender un perfume espiritual por medio de las buenas acciones…