El «SATOR» y la construcción sagrada

En algunas edificaciones, no necesariamente parecidas y que no tienen por qué remontarse a los periodos comprendidos entre los primeros años del cristianismo y el siglo XVIII, es posible hallar un cuadrado en el que aparecen escritas las letras que determinan la construcción siguiente:
tarot
La frase latina SATOR AREPO TENET OPERA ROTAS puede leerse tanto de izquierda a derecha como de derecha a izquierda sin alterar el sentido. Y lo mismo ocurre si es leída de arriba abajo o viceversa.
Además, la palabra TENET, que está en el centro de este singular palíndromo, constituye una especie de cruz:
tarot
Constituyendo el anagrama de las letras restantes, podemos formar la frase:
A PATERNOSTER O
(en la que la A y la O indican la alfa y la omega, el principio y el fin).
Los términos que constituyen este escrito son todos conocidos, con excepción de AREPO, que se supone que puede ser considerado un nombre propio. A partir de esta premisa, el cuadrado puede ser traducido como sigue:
El sembrador AREPO utiliza las ruedas
Según Paolo Cortesi, un especialista de los significados más ocultos de la tradición hermética:

Si desarrollamos la hipótesis según la cual el cuadrado literal es un símbolo secreto para i los cristianos, leeremos la frase como un himno a Dios (SATOR, el sembrador por excelencia) que gobierna (TENET) las acciones de los hombres (OPERA) y el movimiento de los astros (ROTAS). Esta interpretación tiene en cuenta el hecho de que las líneas centrales forman una cruz, según la cual tanto la estructura gráfica, como el sentido del mensaje, remiten al ámbito cristiano.

El SATOR se ha descubierto en numerosas localidades, desde Inglaterra hasta Pompeya, pasando por Francia, concretamente en los castillos de Rochemaure, Chinon y Jarnac; también está presente en Santiago de Compostela y en varias iglesias italianas. Según la opinión del ilustre Athanasius Kircher (1601-1680), este extraño cuadrado estaba presente en determinadas construcciones de Arabia, Nubia y Etiopía. El descubrimiento del cuadrado SATOR en lugares tan alejados entre sí geográficamente ha hecho particularmente problemática la interpretación de este símbolo que parece vinculado a la tradición esotérica cristiana, con todas las cuestiones prejuiciales que una atribución así determina. De hecho, no faltan teorías contradictorias:

Si consideramos AREPO un verbo griego común compuesto del prefijo AR-, que significa I «al comienzo», y del verbo EPO, que quiere decir «intimo a que», «creo», el cuadrado parece comunicar un mensaje que no es cristiano, sino gnóstico: yo, sembrador, creo, él gobierna la materia y tú (hombre) haces rodar. El creador habla en primera persona a la manera de la revelación bíblica: Yo soy tu Dios, y por tanto hacemos alusión a un señor de la materia creada que podría ser el Demiurgo gnóstico, para alcanzar la criatura hombre que, con su existencia, lleva a cabo un camino rotatorio de Dios a su creador, punto de partida y de llegada. El palíndromo se revela como un credo gnóstico, escrito en una mezcla de griego y latín, en armonía perfecta con las diferentes doctrinas practicadas por esta secta, al parecer de origen precristiano.

En definitiva, el SATOR constituye un pequeño misterio destinado a sorprender y a fascinar a los eruditos de todas las épocas. Este símbolo es, sin duda, una de las expresiones más significativas del lenguaje esotérico que une elementos típicos de la religión con otros de tradición hermética cuyo dominio específico es aprehendido en alquimia. Como en el caso de la extraordinaria Puerta mágica de Roma, que, a unos siglos de distancia, todavía hoy es un enigma para los especialistas.