Hurling

duendesSe considera que el hurling, una especie de hockey sobre césped practicado en todo el territorio irlandés, se remonta a tiempos inmemoriales, ya que se acepta que tuvo su origen entre los tuatha de Danann, un clan feérico que, a la llegada de los milesios, se refugiaron -en los sidhe, túmulos subterráneos muy frecuentes en la antigua Erín. Posteriormente, ya desde la época de los normandos, se ha tratado de prohibir su práctica, pues su carencia de reglas y la violencia empleada provocaban tumultos y desavenencias entre los clanes, y a veces hasta guerras. Sin embargo, el carácter combativo irlandés pudo más que las prohibiciones, y en la actualidad el hurling -aunque ya con ciertas reglas moderadoras- se ha convertido en el segundo deporte más popular de Irlanda.
Si bien al comienzo del partido se utilizaba una pelota de cuero retobado con la intención de hacerla pasar por unos arcos similares a los actuales de rugby, en realidad, este propósito pronto pasaba a segundo término y se convertía en un «simulacro incruento» de combate con bastones que, a su vez, con frecuencia degeneraba en una verdadera batalla campal, con heridos y contusos.
Por esa razón, por su carácter atávico, a los duendes les encanta jugar a la antigua usanza, y una de las pocas conbesipneia las normas modernas es la de emplear un camón (palo de hockey) más normalizado, en lugar de usar cualquier cosa contundente que tengan a mano, hecho que, en tiempos inmemoriales, ocasionaba no pocos problemas, incluso antes de comenzar el juego.
Un antiguo poema de Aneurin, un bardo celta insular del siglo VI d. C. relata un enconado partido de hurling entre un nutrido grupo de duendes (el hurling no especificaba lo cantidad de jugadores por bando) de Leinster y otro igualmente numeroso del condado de Meath. Es de destacar que en cada equipo militaba un ser humano, costumbre que, por alguna razón que se ha perdido, estos seres consideraban ineludible.
Según la narración, el partido adquirió las características de una verdadera guerra, en la cual los de Leinster comenzaron a dominar. Enfurecidos, los de Meath abandonaron el juego y se transformaron en millones de langostas voladoras que se comieron todas las plantas qiue encontraron, hasta que los de Leinster, a su vez, se convirtieron en palomas que devoraron a sus contendientes.
Una antigua leyenda del condado de Cork afirma qué:
…en la Youghal Boy, ceiw de la ciudad del mismo nombre, existe una pequeña isla que se ha hecho famosa por sus partidos de hurling entre duendes, jugados bajo la luz de la luna llena, en los que los participantes juegan totalmente desnudos, cubiertos sólo con gorros blancos y rojos, para diferenciarse entre sí.

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