Boneless (el deshuesado)

Existen muy pocas descripciones de este ser amorfo que puede verse ocasionalmente (por fortuna con poca frecuencia) en los caminos rurales de las Highlands noroccidentales y al que se conoce como it («eso» o «la cosa») en las Islas Orkney y Shetland, en el Mar del Norte.
Según las leyendas, aparece, o bien como una bruma o nube blanca, o como un cuerpo de proporciones humanas, pero carente de esqueleto, cuyos miembros se mueven en forma ondulante, como el protoplasma de una ameba. Tampoco es totalmente sólido, sino que se lo puede atravesar, como lo demuestra la experiencia de un mensajero nocturno que una noche hacía una entrega especial en bicicleta entre los pueblos de Longmorn y Archiestown, y sufrió un inesperado encuentro con el boneless. El relato fue narrado posteriormente por su hermana, ya que el hombre debió ser trasladado a otra sucursal a causa de la fuerte impresión recibida.
Según contaba mi hermano, al cruzar el río Spey el faro de su bicicleta iluminó una cosa blanca y amorfa, que se mantenía erguida justo en medio del puente; su forma era vagamente humana pero fluctuaba con unos movimientos ondulantes que helaban la sangre en las venas.
Cuando la vi, ya era tarde para detenerme, y me precipité directamente hacia ella pero, para mi sorpresa, no choqué contra nada, sino que la atravesé limpiamente, tras lo cual aquel ente -que ahora no me cabe duda de que era el boneless-se marchó en dirección opuesta, tambaleándose, estirando y encogiendo aquella masa informe como si fuera una parodia de pies y piernas humanos.
Todo fue tan repentino -comentó el protagonista- que ni siquiera llegué a perder el equilibrio, y la única impresión que recibí al atravesar esa «cosa» fue una sensación de frío terrible y un contacto viscoso, como si me hubiera rozado un montón de medusas. Sin embargo, al llegar a mi casa, ni yo ni mi ropa teníamos rastro alguno del roce con el boneless.
El it de las Shetland, por su parte, si bien mantiene las mismas características de su primo escocés, se presenta con más frecuencia, especialmente para Navidad, aunque nunca lo hace dos veces con la misma apariencia, y a veces parece una masa gelatinosa, otra un ovillo de lana mojada, una forma humana sin cabeza, o un informe animal sin patas.

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