Contrahechizo de incienso

Adquirid incienso puro y echad un puñado del mismo en un barreñito que no sea de cobre. Con fósforos dad fuego al incienso, y observad el humo que se desprende de él.

Si el humo es negro, estamos en presencia del mal de ojo.

Para eliminarlo, ser necesario llenar las tres cuartas partes de un vaso más bien grande con sal gorda de cocina. Añadid después agua y dejad el vaso detrás de la puerta de casa hasta que el agua se haya evaporado.

En este punto disponeos a tomar el vaso con su contenido y, después de haber orinado encima, arrojadlo todo a un arroyo o torrente.

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