Satanismo y sectas satánicas

Entre fines de 1989 y los primeros meses de 1990 hubo más de cien muertes en Norteamérica y la Europa occidental relacionadas con el satanismo, de acuerdo con cifras proporcionadas a la prensa por la Interpol. Se produjeron algunas muertes por ataques cardíacos en personas que presenciaban los ritos, pero hubo también asesinatos cometidos a sangre fría y muertes deliberadas acompañadas de espantosos tormentos. Y fueron muchos los actos de canibalismo unidos a las ceremonias satánicas, de carácter litúrgico.
Un caso que llamó poderosamente la atención sucedió en la ciudad de Nueva York, donde el 15 de noviembre de 1989 fue condenado a cadena perpetua Robert Brown. Había asesinado a diez personas en un rito satánico. Les devoró el corazón y bebió su sangre durante las misas negras que organizaba. Declaró, en su defensa, que todo lo aprendió de su padre, un gran aficionado a la adoración de Satanás. Tenía este sujeto la saludable costumbre de llevar al niño a ver los rituales y los sacrificios humanos, para que fuera haciéndose hombre de provecho.
En algunos países de Europa que han abierto la puerta a los latinoamericanos deseosos de abandonar el país donde vivieron ha proliferado cierta forma de satanismo, en especial en España. Se acusa a la gente venida de Nicaragua, Perú y Haití, entre otros, de haber formado sectas que realizan el sacrificio de animales. Por desgracia, algunos adultos aficionados a estas ceremonias han sido convencidos por los sacerdotes de las sectas a llevar a sus hijos a contemplar el rito de sangre, sin pensar en los traumas irreparables que los pequeños sufren al contemplar el espantoso espectáculo.

brujeria

Bruja dentro de un pentáculo.

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