Requisitos para ser bruja 1

Símbolos

Al igual que en cualquier religión, los símbolos son parte esencial de la magia, pues representan el camino para comunicarse con los dioses o, incluso, a los mismos dioses. La imagen de Dios está representada casi siempre con cuernos, bien sea como un sol o como una cabra o macho cabrío. No suelen emplear la palabra dios para definir al Creador y prefieren hablar del poder del universo, el que mueve la Luna, la Tierra y controla la naturaleza.
Los símbolos en la brujería son el lazo de conexión, del mismo modo que lo son las imágenes en las religiones, y permiten unir el microcosmos, que forma la bruja, con el macrocosmos, en el cual estamos todos integrados. Es como si existiera un canal entre uno y otro, y que puede ser abierto mediante sencillos pero precisos rituales o palabras. Su teoría se aproxima mucho al espiritismo, pues están seguros que junto con nuestro mundo visible existe otro paralelo, e invisible, y que ambos están controlados por el poder del dios.
• El círculo en el cual trabajan habitualmente representa a la misma naturaleza, en donde no existe principio ni final, pues todo es una rueda en la cual giramos sin que nada ni nadie esté arriba o abajo. El círculo permite a la bruja hacer de intermediaria entre los dos mundos, tanto si está dentro como si prefiere trabajar fuera. La facilidad que ella tiene para establecer esta conexión en realidad la tenemos todos los seres humanos, pues nuestra alma y nuestro espíritu forman un todo indivisible como seres vivientes, aunque no lo percibimos con la misma claridad que las personas que dedican su vida a ello. Trabajar dentro del círculo, al fin, supone lograr un mejor aislamiento y concentración, pues todo el poder se manifestará con mayor rapidez y precisión. Además, estar dentro del círculo permite a la bruja o mago estar a cubierto de las fuerzas negativas y desde allí se pueden ejecutar incluso maldiciones y conjuros sobre personas maléficas, pues la energía es muy alta y no resulta interferida.
• Otro símbolo utilizado frecuentemente, y que puede tener reminiscencias de magos antiguos, es el cono, la misma forma que tenían los sombreros de esos maestros legendarios, entre ellos Merlín. Frecuentemente emplean el cono cuando están dentro del círculo mágico, pero suelen elevarlo al cielo o mostrarlo a los creyentes, tal como hacen las religiones con sus símbolos más sagrados. El cono también es la abundancia, la seguridad, la protección y la felicidad, y con él pedimos oraciones, salud y energía.
• El aquelarre es una reunión nocturna de brujos y brujas, con la intervención del demonio ordinariamente en figura de macho cabrío, aunque es más frecuente en las tradiciones de la magia negra.
• Otras reuniones festivas tienen lugar en fechas concretas, y entre ellas tenemos a la Fiesta de las brujas o Samhain, que se celebra el 31 de octubre y en ella se habla de la muerte física y nuestra conexión con el mundo invisible que nos espera.
• El Yule tiene lugar entre el 20 y 23 de diciembre, coincidiendo con la noche más corta del año, y podría ser el equivalente con la Navidad cristiana, empleándose también velas rojas y árboles para conmemorar la fecha.
• La Fiesta de la Luz Creciente se efectúa el 2 de febrero y nos habla ya del despertar de la naturaleza, con el anuncio de una primavera temprana.

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