No le fueron bien las cosas al nuevo mago

Buscó largo tiempo el lugar donde construir el oratorio, hasta que lo encontró en Boleskine, a corta distancia del legendario Loch Ness, sede del monstruo del mismo nombre. Pero, una vez establecido, sus primeros pasos fueron desastrosos. Aleister Crowley fue incapaz de controlar a los espíritus malignos que había convocado: su chófer sufrió un ataque de delirium tremens, la médium que hizo venir de Londres se lanzó a la prostitución, el dueño de los terrenos donde se encontraba el oratorio desapareció de forma misteriosa, el obrero que trabajaba en las obras se volvió loco y el carnicero que vivía al lado se cortó una pierna, por accidente, y murió desangrado.
En 1904, encontrándose en El Cairo con su mujer, Aleister Crowley tuvo la visión del dios Horus que daría paso al libro ya mencionado, pero el siguiente año creó una nueva Orden mágica, a la que llamó Astrum Argentinum, cadena de profetas y visionarios que dejaba atrás a la Golden Dawn.Y en el curso del viaje realizado a China adquirió la costumbre de pronunciar a diario las invocaciones grecoherméticas, que lo conducían al Paso del Abismo. De Asia trajo a Inglaterra el conocimiento del yoga, que unió a la magia ceremonial en busca de los fenómenos extáticos.
En abril de 1920, convertido ya en un personaje sumamente conocido en su patria y fuera de ella, Aleister Crowley se instaló, en compañía de una hermosa mujer, en una casa situada cerca del puerto de Cefalú, en la isla de Sicilia. Pretendía fundar en aquel lugar un Templo de la Magia, una central de energía psíquica de la que surgiría una religión que suplantaría al cristianismo.
Durante los siguientes cuatro años, hasta que Benito Mussolini supo de la existencia del brujo satanista y mandó expulsarlo de Sicilia y de Italia, no dejó de sucederse en el interior del Templo de la Magia un vaivén de iniciados, adeptos y admiradores del gran brujo inglés.
brujerias
Grabado Las Brujas de Hans Baldung; incorpora motivos de la brujería y las supersticiones, entre ellos, los gatos, las pociones mágicas, el aquelarre, el fuego y el carnero. Formas en que se manifiesta el diablo.

Volver a Brujerías