Los hechos sobre los que se basa la película El Exorcista

exorcismo¿Pierde siempre la Iglesia a un exorcista en ocasiones de esta índole? Los hechos verdaderos sobre los que se basa la película (y la novela que la precedió) demuestran que los tres exorcistas en cuestión vivieron felices en lo sucesivo, mientras el muchacho poseído en St. Louis en 1949 fue liberado y llegó a ser hombre de negocios y padre de tres hijos.

Unas palabras sobre estos hechos. El asunto empezó en Washington el 15 de enero de 1949, cuando un muchacho de catorce años de un suburbio de Washington oyó durante quince días unos ruidos alrededor de su cama.

El 29 de enero de 1949, su tía murió en St. Louis. Al conocer esta noticia, el muchacho y su abuela pensaron que los ruidos podían tener alguna relación con su muerte. Cuando el ruido empezó de nuevo, preguntaron: «¿Eres tú, tía Tillie? Si lo eres, da tres golpes.» En seguida oyeron tres fuertes golpes. Poco tiempo después, el muchacho fue arañado mientras yacía en la cama, y los arañazos parecían corresponder a palabras. Los objetos empezaron a volar por la habitación, y la ropa de la cama se levantó y se mantuvo rígida.

Una de las palabras producidas por los arañazos fue interpretada como Louis, y los dos se fueron a St. Louis, donde los fenómenos conutinuaron empeorando. Se llamó a un médico, después a un psiquiatra, y finalmente a un espiritista y al pastor luterano (pues el muchacho profesa dicha fe). Todo fue en vano, y el pastor dijo a los padres que llamasen a un sacerdote católico.

El 9 de marzo, la casa fue bendecida por un sacerdote que colgó una reliquia de Santa Margarita María sobre la cabecera de la cama del muchacho. Cuando éste se hallaba en la cama, el colchón empezó a ondularse con violencia. Por la noche del 10 de marzo se produjo otro ataque: el muchacho fue arañado y la reliquia, arrancada de la cama y lanzada contra un espejo.

A la noche siguiente, el muchacho fue bendecido con una reliquia de San Francisco Javier (porque se estaba terminando la novena de la Gracia). El muchacho fue trasladado a la residencia jesuíta de St. Louis, donde tres sacerdotes iniciaron un largo exorcismo que duró toda la noche. El muchacho gritaba obscenidades y hablaba en idiomas extraños y actuaba con violencia durante el exorcismo.

Finalmente fue liberado del diablo, y ahora es padre de tres hijos y un hombre de negocios muy afortunado.

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