Vivir bien es un derecho

Todos pretendemos lo mismo: abundancia, bienestar, plenitud; aunque muchísimos dudamos de nuestro derecho a tales beneficios.
El universo nos da testimonio de plenitud y armonía, la naturaleza manifiesta su belleza y abundancia, ¿no deberíamos nosotros gozar de los mismos beneficios?, ¿por qué no cumplir con el deseo de poseer dinero, libres de miedos o prejuicios?
En primer término es preciso confiar, creer genuinamente en la abundancia del Universo.
Y, en segundo lugar, precisamos reconocer las motivaciones que nos guían y concentrar nuestra energía, sin distraernos de nuestros objetivos.
Quien cierre sus ojos y sea capaz de visualizar una tierra generosa y se sienta con derecho a disfrutar de esa tierra, sera capaz de alcanzar prosperidad.

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