Símbolos y mitos asociados con Virgo

El mito de Virgo es ante todo el de Démeter-Ceres, la diosa maternal de la Tierra, la fecundidad, los misterios de la vida, la siega y el trigo. Las espigas segadas forman una alfombra sobre la que camina, o un ramo que sostiene entre sus fe manos o brazos cruzados. Según la mitología griega, el cultivo y la siega del trigo se atribuían a Deméter, actividades que ella enseñó a los hombres. El trigo, el grano, la harina, el pan… están cargados de una riqueza simbólica y representan un ciclo mágico o divino propio de muchas creencias, cosmogonías y mitologías de todas partes del mundo. Del trigo, don de los dioses, fruto de la gran diosa Tierra-Madre, pero también fruto de la labor y el trabajo del hombre, seleccionamos el grano. La envoltura que lo cubre es a menudo comparada con el cuerpo que contiene el alma. Este grano se selecciona para convertirse en una nueva semilla, o bien para ser utilizado como comida. En uno y otro caso, sufrirá una transformación, una metamorfosis. Para que ésta se cumpla, corresponde a Virgo seleccionar con parsimonia y discernimiento. El grano de trigo nace en el seno maternal de la Tierra y allí volverá para producir una nueva semilla, o bien se triturará, refmará y reducirá en harina. La harina será entonces regenerada con agua. Luego se le añadirá el principio activo de la levadura, también éste fue a menudo comparado con el principio divino del alma. Finalmente, se cocerá el pan. Del grano al pan, pasando por la harina y el amasado, se comprende la razón por la cual el hombre hizo una analogía entre la preparación del pan, los misterios de la concepción y el nacimiento, y los de la transformación espiritual. El trigo y el pan se han considerado siempre alimentos de base, la comida esencial del hombre. Sin embargo, no se conoce el origen del trigo.

Deméter

Diosa benefactom, Deméter personifica la expansión de la naturaleza y la fecundidad de la tierra que recompensa el trabajo del hombre.

Actualmente se emplea esta palabra, de origen latino, para hacer referencia al género de plantas gramíneas a la que pertenece; para designar también cada uno o el conjunto de sus granos, y por extensión tiene el significado de «dinero, caudal». Tanto en el cultivo del trigo como en la fabricación del pan, se necesita la mano del hombre. Sin embargo, el misterio de la creación del trigo es comparable al de la creación del hombre. El hecho que el trigo se pueda transformar en un alimento esencial para el hombre -el pan- con la mano, la acción, el poder del hombre, también lo podemos comparar con la transformación espiritual a la que el hombre se consagra para convertirse igual a los dioses o un dios mismo. Aquí, debemos hacer alusión al mito cristiano de la madre de Jesús, la Virgen María. Sus cualidades se parecen, en muchos aspectos, a los atributos del sexto signo del zodíaco.
No olvidemos que fue en Belén («la casa del pan») donde se refugió y dio a luz a Jesús la Virgen María -cuyo nombre hebreo es Miriam, que significa «la que eleva», el cual también puede leerse Mi-Ram, es decir «la cuestión de identidad que se eleva a su punto más alto». Los astrólogos siempre han atribuido al signo de Virgo la búsqueda de la identidad que empuja al ser a diferenciarse de los demás, a tomar conciencia de que es único para convertirse de este modo en un verdadero individuo.
Así pues, el mito cristiano de la Virgen María no es tanto el milagro de la virginidad de una mujer encinta, sino el de una matriz, el lugar de nacimiento de un ser divino o un hombre-dios, cuya identidad se elevó al más alto nivel.

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