Rituales para enamorar

Tanto en magia blanca como en magia negra, los rituales para enamorar a una persona determinada son muchos y muy variados, porque cada cultura los ha ido creando con los elementos y objetos que ha encontrado en su entorno.
Como los antiguos magos consideraban que su arte no debía estar al alcance del vulgo, en sus pócimas para lograr el amor de otra persona o su fidelidad, nombraban los objetos necesarios para el ritual con palabras extrañas que nadie comprendía o como objetos imposibles de conseguir: por ejemplo, limadura del cuerno de un unicornio (que en su jerga podía significar sal común, cobre o algún otro elemento natural y fácil de conseguir). De este modo lograban que la gente que pretendiera hacer trabajos de magia pronto se desanimara al considerar extremadamente difícil, por no decir imposible, reunir los objetos requeridos para el ritual.
Hoy, los libros de magia no utilizan tales subterfugios porque actualmente se considera que la población general tiene el suficiente juicio crítico y moral como para realizar este tipo de tareas.
Algunos rituales únicamente son transmitidas bien de padres a hijos o bien entre magos en días muy especiales como pueden ser, por ejemplo, el día de san Juan o en la Nochebuena, pero en líneas generales se admite que muchos ritos sean conocidos por todos.
Es necesario insistir en que estos rituales nunca deberán ser hechos a la ligera; que antes de intentar enamorar a otra persona con ayuda de la magia, se deberá tener la total certeza de que se está dispuesto a ofrecerle el mismo sentimiento y que el deseo de conseguir su amor no responde a un capricho pasajero, sino a un afecto realmente profundo.
Los poderes mágicos que todos poseemos se desgastan si hacemos de ellos un mal uso, de manera que antes de hacer cualquier trabajo es conveniente y necesario interrogarse interiormente acerca de la importancia que tiene para nosotros lo que se desea pedir.