Ritual para romper un asunto amoroso 1

Encienda las velas del ALTAR 1 y 2.
Encienda el incienso y siéntese un momento pensando en el asunto amoroso tal y como está en esos momentos. Encienda la vela ASTRAL 1 (la vela Astral del hombre en cuestión) e imagínese al hombre mientras dice;
«He aquí la parte macho de la pareja.
El es la mitad de un todo;
pronto estará solo».
Encienda la vela ASTRAL 2 (la vela Astral de la mujer en cuestión) e imagínese a la mujer mientras dice:
«He aquí la hembra,
la segunda mitad de la pareja.
Pronto también ella estará sola».
Encienda la vela NEGRA y diga:
«Aquí empieza la discordia.
Aquí empieza la confusión».
Encienda la vela MARRÓN y diga:
«Sus mentes están llenas de inseguridad.
Dudan. ¿Son el uno para el otro?
¿Deben estar realmente juntos?…
Sus mentes se llenan de dudas».
Encienda la vela AMARILLO/VERDOSA y diga:
«¡Los celos aparecen! ¡He aquí la discordia! Vengan las preocupaciones, dudas, cólera y miedo. Así será».
Piense ahora en cómo se rompe la pareja. Piense que et asunto amoroso se ha acabado; que cada uno marcha por caminos separados. Diga:
«Lo que era atractivo
Parece ahora ordinario.
Lo que era entretenido.
Parece ahora aburrido.
Lo que era bonito
Parece ahora ajado.
Lo que era luminoso
Es ahora gris.
Lo que antes les unía
Ahora les separa.
Lo que estaba vivo
Ha muerto.
Se acabó el amor que latía entre los dos;
Se acabaron los fuegos llameantes de las pasiones;
Se acabaron el anhelo y la añoranza;
Se acabó el ser los dos uno.
Su amor es gris;
Los fuegos se apagaron;
Se marchitó el suspirar;
Separados están».
Piense de nuevo, por unos momentos, que el asunto ha terminado del todo; las dos personas se han separado. Luego, diga:
«Las violetas han muerto, una cinta descolorida
Y un mechón polvoriento;
Una carta medio rota, unas señales olvidadas
De algún pesar pasado.

Triste, me arrodillo en el borde de la chimenea,
Mira, lo lanzo al hogar;
Crujen ahora, se queman, las ruinas
De mis alegrías y de mi fortuna.

Las promesas de amor, juramentos falsos y frivolos,
Suben veloces por la chimenea;
¡Mientras el pequeño dios, me figuro,
Como siempre, invisible, se ríe entre dientes!

Sentado aún, junto al hogar, Sueño con lo que no puedo decir;
Observo los destellos de las ascuas
Apagarse. ¡Buenas Noches! ¡Adiós!

Apague las velas. Repita el ritual cada sábado por la noche, moviendo, cada vez, las velas unos centímetros. Repítalo hasta llegar a los dos bordes opuestos del altar.