Ritual para recobrar o conservar la salud

Encienda las velas del ALTAR 1 y 2.
Encienda el incienso.
Encienda la vela del CONSULTANTE, visualizando al Consultante.
Encienda la vela NARANJA, piense en.el estímulo y la atracción.
Encienda las velas ROJAS 1,2 y 3, piense en la fuerza y la salud.
Imagine que la fuerza y la salud corren a través del Consultante mientras dice:

(Salmo 23)
«No quiero al Señor, mi pastor. Me hace caminar en la mentira. Por los pastos verdes: cerca de las tranquilas aguas. Ahí restaura mi alma de nuevo; y me hace caminar Por los senderos de la rectitud, aunque solo sea por la gloria de su nombre. Y, aunque camine por el oscuro valle de la muerte, no temeré ningún mal; Porque su gracia está conmigo; su medida y su báculo me reconfortan. Ha abastecido mi mesa en presencia de mis enemigos; Ha untado mi cabeza de aceite y ha llenado mi copa.
Toda mi vida me acompañarán tu divinidad y tu merced: Y la casa de Dios será para siempre mi morada».

Siéntese tranquilamente a meditar sobre la maravillosa salud que reconforta y alegra al Consultante. Quédese sentado diez minutos y luego, apague las velas. Repita este ritual cada viernes por la tarde, durante siete viernes consecutivos.