Ritual para que crezca su poder

Encienda las velas del ALTAR 1 y 2. Encienda el incienso.
Encienda la vela del CONSULTANTE pensando en él.
Encienda la vela DORADA pensando cómo el poder es
atraído por el Consultante.
Encienda la vela del DÍA.
(Nota: Tendrá que empezar este ritual siete días antes de
la luna llena. La vela del DÍA será la vela del color
adecuado al día del ritual (ver Tabla 3} y por tanto una
vela distinta cada día que el ritual se realice).
Encienda la vela PURPURA 1 pensando en el poder:
poder de invocar, de adivinar, de penetrar o el que desee.
(Nota: El segundo día del ritual encienda las velas
PURPURA 1 y 2; al tercer día, las velas PURPURAS 1,
2, 3, … y así sucesivamente).
Diga:
(Salmo 127) «Los constructores al edificar su casa
pierden sus penas, excepto el Señor. Los guardias vigilan en vano
la ciudad que el Señor guarda. Y es en vano que te levantes temprano,
y es demasiado tarde para descansar, Para alimentarse del pan de las penas;
entonces otórgale al sueño lo que se merece.
Mira, los niños son la herencia de Dios, el fruto de su seno con el que premia. Los hijos de la juventud son como las flechas
para las manos de los hombres fuertes. Qué alegre es el hombre que tiene el carcaj lleno;
en el portal, sin remordimiento hablarán a sus enemigos».
Siéntese tranquilamente un momento mientras piensa cómo se eleva el poder dentro del Consultante. Luego, repita:
«Los constructores al edificar su casa
pierden sus penas, excepto el Señor. Los guardias vigilan en vano
la ciudad que el Señor guarda. Y es en vano que te levantes temprano,
y es demasiado tarde para descansar, Para alimentarse del pan de las penas;
entonces otórgale al sueño lo que se merece.
Mira, los niños son la herencia de Dios, el fruto de su seno con el que premia.
Los hijos de la juventud son como las flechas para las manos de los hombres fuertes.
Qué alegre es el hombre que tiene el carcaj lleno;
en el portal, sin remordimiento
hablarán a sus enemigos».
Apague las velas en sentido inverso al que las encendió.