Ritual para que crezca su poder 1

Encienda las velas del ALTAR 1 y 2. Encienda el incienso. Encienda la vela del CONSULTANTE y piense intensamente en él. Diga:
«He aquí a …. (Nombre) …., un hombre de poder. Posee un enorme potencial de fuerza, que espera una señal para salir».
Encienda la vela DORADA (o AMARILLA) y diga:
«Esta es la llama de la atracción y de la confianza. A través de ella demostrará su potencial».
Encienda la vela del DÍA.
(Nota: Tendrá que empezar este ritual siete días antes de la luna llena. La vela del DÍA será la vela del color
adecuado al día del ritual (ver Tabla 3) y por tanto una vela distinta cada día que el ritual se realice).
Encienda la vela PURPURA 1.
(Nota: El segundo día del ritual encienda las velas PURPURA 1 y 2; al tercer día, las velas PURPURAS 1, 2, 3, …. y así sucesivamente).
Diga:
«El poder de … (Nombre) …. arde tan firmemente como esta llama, adquiriendo fuerza día tras día. Siempre está presente; debería utilizarse constantemente. Porque aunque salga hacia fuera, vuelve a llenarse del triple de contenido».
Siéntese o arrodíllese confortablemente y medite en el Consultante, vea su poder -ya sea a través de la respiración, de la magia, etc.- y cómo va creciendo cada vez más. Imagínese mentalmente al Consultante rodeado de una luz o una niebla purpúrea oscura. Vea como esta luz va tomando forma y densidad. Luego, imagínese que esta luz queda absorbida dentro del Consultante. No ha sido absorbida del todo, ya que se despliega y vuelve a ser absorbida. Mantenga la concentración en esta meditación todo lo que le sea posible. Luego, relájese y deje la mente completamente en blanco. Diga:
«Así crece el poder en…. (Nombre)…., siempre se expande y siempre vuelve a llenarse. Día tras día, el poder va creciendo. Cuanto más lo utilice, más fuerza tomará. Que así sea para siempre».
Apague las velas en orden contrario al que las encendió.