Ritual para meditar

Encienda las velas del ALTAR 1 y 2. Encienda la vela del DÍA. Encienda el incienso. Encienda la vela del CONSULTANTE pensando en él. Encienda las velas AZUL BRILLANTE. Piense en la paz y la tranquilidad. Diga:
«Nos hemos encontrado Contigo en el orden de la
naturaleza y en las obras de la historia.
Pero no Te hemos conocido como debiéramos en
nuestras vidas.
Y Tu ser no está lejos de nosotros, y ese es nuestro
único error cuando trabajamos tan sólo un día
incluso, sin Tu graciosa compañía.
Ayúdanos, Te suplicamos, para que hagas real en
nosotros Tu presencia y Tu ayuda.
Que ninguna nube oscurezca Tu rostro, que la luz de
Tu gloria nos guíe a lo largo de nuestra vida.
Haz que este día sea de alegría y de crecimiento
para nosotros,
Y que cuando llegue la noche, nos encontremos más
cerca de la meta que persigue nuestro camino.
Ayúdanos a comprender la riqueza que Tú has
puesto, para nosotros, en las flores y frutos extraños
que crecerán en los jardines de nuestro corazón.
Que no dispensemos un sólo esfuerzo en su cuidado,
aunque obremos por un bien material.
Ven y aconséjanos en el elevado cultivo de nuestras
vidas. Y que la recolección sea para nuestro propio
enriquecimiento y por fin, para Tu consentimiento».
Siéntese a meditar según suele hacerlo (meditación transcendental, mantra-yoguica, etc.).