Ritual para lograr prosperidad

Encienda las velas del ALTAR 1 y 2. Encienda el incienso. Encienda la vela del CONSULTANTE mientras piensa en él.
Encienda la vela DORADA mientras piensa en la atracción, la confianza y el crecimiento. Encienda la vela PURPURA mientras piensa en el progreso y el poder.
Encienda la vela verde mientras piensa en el dinero, la abundancia y la prosperidad.
Encienda la vela NARANJA mientras piensa en el dinero y la prosperidad que el Consultante atrae.
Luego, diga:
(Salmo 41)
«Bendito aquel que sabiamente considera el caso
del pobre;
Porque cuando vengan los tiempos revueltos, el
Señor los liberará.
Dios le cuidará, sí, le salvará; vivirá con gracia
sobre la tierra;
Y el deseo de sus enemigos no le alcanzará.
Dios le dará fuerza cuando esté en la cama
y lamenten su muerte;
Y en su llaga enferma, Señor, aliviarás su lecho.
Y te pregunto, Señor, si tu gracia llegará a tocarme;
Quieres curar mi alma; ¿para qué? Le he ofendido.
Aquellos que para mí son enemigos, dicen de mí con
maldad,
¿Cuando morirá para que su nombre desaparezca
para siempre?
Si viene a verme, sus palabras son vanas;
pero su corazón
Se siente dolorido, cuando habla y luego se va.
Los que me odian murmuran juntos contra mí de mi
doloroso legado.
Dicen: dolor, adhiérete rápidamente a él y no se
levantará.
Si, hasta mi íntimo amigo en el que confío,
Que come de mi pan, hasta él se levanta contra mí,
Pero, Señor ten piedad de mí, y elévame de nuevo,
Para que pueda recompensarles según sus caminos. Con esto sé que seguramente me serás favorable; Porque mi fatídico enemigo no triunfará sobre mí. Porque al igual que yo, me mantiene en mi integridad;
Y yo me encuentro ante tu figura que siempre permanece.
El Señor, el Dios de Israel, bendito seas para siempre, Por los siglos de los siglos. Amén, así sea. Amén».
Siéntese un momento antes de apagar las velas. Repita el ritual las noches siguientes, desplazando, cada vez unos centímetros, las velas VERDE y NARANJA.