Ritual para lograr prosperidad 1

Encienda las velas del ALTAR 1 y 2. Encienda el incienso. Piense, durante unos instantes, en cómo se vuelve el Consultante cada vez más próspero; a través de sus propios esfuerzos, por supuesto. Encienda la vela del CONSULTANTE y piense intensamente en él. Diga:
«Esta vela representa a …. (Nombre) …. cuyo espíritu y cuya determinación son tan fuertes y tan auténticos como esta llama».
Encienda la vela DORADA y diga:
«He aquí la confianza de…. (Nombre)…. Es tal que no puede más que atraer hacia él la prosperidad».
Encienda la vela PURPURA y diga:
«Esta es la llama del poder. Es necesario llevarla con cuidado. Si se lleva así, traerá al que la lleva prosperidad y abundancia más allá de sus sueños. Es el progreso».
Encienda las velas VERDE y NARANJA (la vela verde primero), y diga:
«Aquí se encuentran los provechos del mundo. He aquí la auténtica prosperidad; la auténtica abundancia y la buena fortuna».
Luego, añada:
«La pequeña fuente de la colina
chapotea por la corriente cristalina.
Se lanza alturas abajo,
recogiendo en su carrera
los riachuelos que buscan un cauce.
Crece más y más; es un río que se
ensancha en su carrera.
Se desliza por la llanura,
tranquilo, aunque sigue creciendo.
Absorbe todo lo que toca;
Absorbe las corrientes más pequeñas
con las que se alimenta.
Va ganando terreno, se extiende.
Crece.
Por fin, después de mucho, mucho,
se encuentra con el mar. Esa
vasta extensión que se dilata
más allá del horizonte y se funde
con la eternidad.
Sin detenerse del todo, el río
en su carrera merodea
¿Es absorbido? … ¿o lo
absorbe todo? ¿Es poseído? … ¿o lo
posee todo?
Así es como creció, desde
sus humildes principios hasta
unirse con el Todo.
La Totalidad.
La Unicidad».
Siéntese un momento antes de apagar las velas. Repita el ritual los días siguientes, desplazando, unos centímetros cada vez, las velas VERDE y NARANJA hacia la del Consultante.
Prosiga hasta que las velas VERDE y la del Consultante se toquen.