Ritual para disipar la oposición de una persona 1

Encienda las velas del ALTAR 1 y 2. Encienda el incienso. Encienda la vela del CONSULTANTE, mientras piensa en él.
Diga:
«He aquí a …. (Nombre) …. que sufre por una circunstancia que se le opone. A pesar de ello, su espíritu arde tan auténticamente como esta llama. Pronto será libre».
Encienda la vela roja y diga:
«He aquí la fuerza que le ayudará a superar todo lo que venga; a recobrar todo lo que ha quedado a un lado».
Encienda la vela blanca y diga:
«Y aquí nos encontramos con la pureza; la pureza de …. (Nombre) …. que va a surgir de nuevo y reinará para siempre».
Encienda las velas NEGRAS 1 y 2. Diga:
«La oscuridad que envuelve a … (Nombre del Consultante) …. queda encerrada entre estas dos velas. Según arden estas llamas, queda absorbida en ellas esta oscuridad. Si se alejan de él, se dispersa la oscuridad».
Alternativamente, si conoce el nombre de la persona* que
se opone al Consultante, diga:
«En estas dos velas se encuentran el corazón y la voluntad de …. (el otro nombre) …. que se nos opone. Al mismo tiempo que arden estas llamas, queda absorbida en ellas la oscuridad. Si se alejan las velas, con ellas se aleja la oscuridad».
Encienda las velas MARRONES 1 y 2. Diga:
«He aquí la inseguridad. Desaparece la confianza en la mente maligna. Desaparece la seguridad y la constancia de la meta. Aparece la duda y la desesperación».
Imagínese ahora que el Consultante se ha liberado completamente de la circunstancia que se le oponía. Piense intensamente en ello y diga:
«Fluye, veneno de los pensamientos oscuros y
tortuosos!
¡Acude a mis palabras, según te las voy dictando!
¡Soy el dios que vino para representarlo!
Acude, aparece a la orden de Ceridwen;
Soy Leif, el médico que alivia al dios.
¡Fluye por los miembros!
Acude, aparece a la orden de Arranrod;
Mira, soy Leif, el médico que alivia al dios.
¡Fluye por los miembros!
Acude, aparece a la orden de Bride;
Mira, soy Leif, el médico que alivia al dios.
¡Fluye por los miembros!
Acude, aparece a la orden de Astarté;
Mira, soy Leif, el médico que alivia al dios.
¡Fluye por los miembros!
Acude, aparece a la orden de Gana;
Mira, soy Leif, el médico que alivia al dios.
¡Fluye por los miembros!
Cuando el sol salga y atraviese el techo del mundo;
Cuando se realicen los oficios en todos los templos
el territorio;
Cuando los mares suban y bajen según el deseo de
Nuestra Señora;
Cuando la arena del tiempo pase y vuelva a pasar,
continua y circular;
Entonces será;
El veneno del cuerpo saldrá hacia afuera
Fluirá siempre hacia afuera, para regresar de donde
venia.
Volverá al que lo mandó,
Pero habrá ganado fuerza y poder maléfico,
Y, surcando el atormentador, le herirá tres veces
más que cuando salió».
Apague las velas NEGRAS y MARRONES. Después siéntese cinco minutos pensando que un poder nuevo y una nueva fuerza fluirán por el cuerpo y la mente del Consultante. Imagíneselo revitalizado, sin opresión ninguna. Cinco minutos después apague las restantes velas. Repita el ritual cada tres días, alejando las dos velas NEGRAS unos centímetros de la del Consultante. Prosiga hasta que las velas NEGRAS toquen por fin las MARRONES.