Ritual para desarrollar la comprensión

Encienda las velas del ALTAR 1 y 2. Encienda el incienso. Encienda la vela del CONSULTANTE mientras piensa en él.
Encienda las velas AZUL BRILLANTE 1, 2, 3 y 4. Imagínese por un momento que es comprendido; que comprende el punto de vista de otra persona; que es simpático.
Luego, diga:
(Salmo 133)
«Mira qué bien están y cómo prosperan, ¡Juntos como hermanos, van a vivir unidos! Son igual que un ungüento valioso que se escurre desde la cabeza hasta la barba, Y si fuera la barba de Aarón, correría por las faldas de sus vestimentas.
Como el rocío de Hermón, el rocío que cae sobre las colinas de Sión: Porque ahí manda Dios y la vida se vuelve eterna».
Deténgase un momento y luego, repita:
«Mira qué bien están y como prosperan,
¡Juntos como hermanos, van a vivir unidos!
Son igual que un ungüento valioso que se escurre
desde la cabeza hasta la barba,
Y si fuera la barba de Aarón, correría por las faldas
de sus vestimentas.
Como el rocío de Hermón, el rocío que cae sobre las
colinas de Sión:
Porque ahí manda Dios y la vida se vuelve eterna».
Deténgase un momento y luego, repita de nuevo: «Mira qué bien están y como prosperan, ¡Juntos como hermanos, van a vivir unidos! Son igual que un ungüento valioso que se escurre desde la cabeza hasta la barba, Y si fuera la barba de Aarón, correría por las faldas de sus vestimentas.
Como el rocío de Hermón, el rocío que cae sobre las colinas de Sión:
Porque ahí manda Dios y la vida se vuelve eterna».
Siéntese un momento en estado de quietud y contemplación antes de apagar las llamas. Repítalo cada noche, a lo largo de siete noches.