Ritual para conseguir el éxito 1

Encienda las velas del ALTAR 1 y 2. Encienda el incienso y medite sobre el éxito que va a conseguir. Encienda la vela del CONSULTANTE e imagíneselo.
Luego, diga:
«He aquí a …. (Nombre) …., un hombre bueno y recto. Está trabajando duramente para conseguir el éxito en …. (apunte los detalles de lo que desea conseguir) ….; se merece completamente este éxito».
Encienda la vela DORADA y diga:
«He aquí la llama que traerá el éxito hasta él. La llama es poderosa; la atracción es fuerte».
Encienda la vela NARANJA 1 y diga:
«He aquí el éxito que desea. Le ha llegado a través de su propio esfuerzo y el de los dioses. Le llegará con la misma intensidad que lo merece. Cuanto más trabaje para conseguir este éxito, más abundante será».
Siéntese cinco minutos a pensar en todo lo que el Consultante ha hecho para merecer el éxito en su empresa. Imagíneselo trabajando para conseguirlo. Imagínese que lo consigue. Imagínese, ahora, que el éxito le rodea. Imagíneselo, por fin, volviéndose y recogiendo su recompensa. Diga:
«Los rayos del sol jugaban
Luminosos sobre las olas del océano;
A lo lejos, en alta mar, veía brillar el barco
Que me llevaría a mi patria;
Esperaba que soplara el viento adecuado,
Estaba sentado, tranquilamente sobre la arena
blanca,
A orillas del mar solitario,
Y leí el canto de Ulises,
Ese canto antiguo, pero siempre lleno de vida,
Que el océano susurra como despedida,
Que surge alegremente
Como el hálito de los dioses,
La primavera luminosa de la humanidad,
Y el cielo claro, sin nubes, de la hermosa Hélade.
Mi corazón noble y lleno de fe acompañaba
Al hijo de Laertes, en el esfuerzo y en la pena:
Me senté junto a él, el espíritu afligido,
En el hogar acogedor,
Donde las reinas se sientan a hilar la rica púrpura
oscura;
Le ayudé a esconderse y a escapar hábilmente
De las cuevas de los gigantes y de los blancos brazos
de las ninfas;
Le seguí en la noche de Kimmerian.
Y sufrí junto a él una angustia inenarrable,
En la tormenta y el naufragio.
En un suspiro dije: «Vengador Poseidón,
Tu furia es odiosa,
Y yo mismo me asusto
De mi propio regreso a casa».
Apenas había pronunciado estas palabras,
Cuando el mar se levantó,
Y entre las crestas blancas de las olas surgió
La cabeza del dios, coronada de algas,
Y gritó con ímpetu:
«¡No temas, mi querido pequeño Poeta!
No tengo intención de hacer daño alguno
A tu pobre barquichuela,
Tampoco temas por tu pobre juicio
Alborotándote con bullicio:
Porque, pequeño Poeta, no me has indignado,
Nunca has hecho estremecerse la torrecita
De Priam, la ciudad santa;
Tampoco has quemado la punta de una sola pestaña
Del ojo de mi hijo Polifemo;
Ni tampoco has tenido a la Diosa de la Sabiduría,
Palas Atenea, a tu lado, aconsejándote».
Así gritó Poseidón,
Y el océano lo engulló;
Y en las bromas vulgares del viejo marinero,
Oía a Anfitrites, la ruda sirena,
Y a las hijas necias de Nereox,
Entre risillas, cerca de las aguas».
Siéntese diez minutos e imagínese que el Consultante ha conseguido un éxito total.

Una idea sobre “Ritual para conseguir el éxito 1

  1. Hola, buenas noches. Yo quisiera saber un hechizo para poder cantar bien. Y si tiene alguna consecuencia o contraparte. Gracias!

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