Ritual para cambiar la suerte 1

Encienda las velas del ALTAR 1 y 2. Encienda el incienso.
Encienda la vela del CONSULTANTE, pensando intensamente en él. Diga:
«Esta vela representa a …. (Nombre)…. Le representa y es él en todos sus aspectos».
Encienda la NARANJA 1, 2 y 3, pensando en cómo mejora la suerte del Consultante. Diga:
«Doy ánimos a…. (Nombre)…. para que cambie su suerte y le sonría la fortuna».
Encienda la vela NEGRA y diga:
«He aquí la mala suerte que tuvo …. (Nombre)
Todo lo que le ponía enfermo esta ahí. Todas las dificultades y controversias están ahí».
Encienda la vela GRIS, pensando en cómo se anula el ser enfermo y diga:
«Aquí queda neutralizado lo malo y lo maligno. Se hace una pausa; luego, se alejan y crece el bien».
Piense en cómo cambia definitivamente la suerte del Consultante, de mala se torna en buena. Luego, piense en cómo crece esa parte buena. Después de unos momentos de reflexión, diga:
«¿Qué quiere?
Perfeccionarse. ¿Cómo perfeccionarse?
Creciendo, viviendo, amando. ¿Ahora está amando?
Sí y no; porque cuando amo, me siento como el
pedazo de un todo que queda esperando. ¡Y así es! ¿Qué es lo que quiere que crezca?
Ese todo del que hablo. Me encuentro frente a
una pared; estoy en un callejón sin salida.
Guíame para salir de aquí. ¿Para vivir? ¿Para amar?
Sí, eso es; eso y más. íMás, ha dicho más? ¡Es ambicioso!
Claro que lo soy, por mi suerte tengo que cambiar
para poder seguir. Tener esa ambición es la llave. El éxito sera suyo.
Pero, ¿cuándo? ¡Paciencia! Eso es lo que tiene que tener.
Y la tengo, ¿no es suficiente? Con ambición, sí, si realmente tiene las dos. Porque no se llevan muy bien.
Entonces, ¿cuándo podré sentir ese cambio?
¿Cuándo se perfeccionará mi suerte? Por la luna en la que confio. Manten dentro de ti el pensamiento de que todo va ir bien. Tocará la perfección. Te queda mucho por vivir; y mucho que amar. No aflojes tu ambición ni tampoco te desesperes. A través de las fases cambiantes de Nuestra
Señora, veras cómo se llenan los planos hasta que al fin no tendrás ningún pensamiento que darle al pasado.
Pero, ¿cómo? Pronto estarás muy ocupado con el futuro».

Siéntese diez minutos, pensando en cómo cambian todas las cosas para mejor. Apague las velas.
Repita el ritual las noches siguientes; mueva, cada vez unos centímetros, la vela GRIS hacia la NEGRA.
Prosiga hasta que las dos se toquen.