Ritual para aliviar y tranquilizar los nervios

Encienda las velas del ALTAR 1 y 2. Encienda el incienso. Encienda la vela del CONSULTANTE y concéntrese en él.
Encienda las velas AZUL BRILLANTE 1 y 2, piense, mientras tanto, en la paz y la tranquilidad, la paciencia y la amable satisfacción. Encienda la vela NARANJA, mientras piensa en dar estímulo, ánimos y paz.
Diga:
(Salmo 37}
«No te molestes por los hacedores del mal; Tampoco envidies a los que trabajan con iniquidad. Porque al igual que la hierba, pronto se les cortará; Y, al igual que la hierba verde y tierna, ¿dónde irán a parar? Pon tu fe en el Señor y te verás haciendo el bien;
Y entonces vivirás en la tierra y tendrás comida.
Deleítate en Dios; otorgará el deseo a tu pequeño corazón.
El camino de Dios compromete, confía en él, te hará seguir adelante.
Y como una luz, ostentará la rectitud en ti;
Y te otorgará el juicio igual que llega el mediodía.
Descansa en el Señor y espérale con paciencia; no te irrites
Porque él hará prosperar tu camino; al final el éxito vendrá.
Dejaría de enojarse, renegaría de la cólera:
No te irrites con él de ninguna manera, es lo que haría el mal.
Y aquellos que son hacedores del mal caerán y desaparecerán:
Pero aquellos que esperan en el Señor, recibirán la tierra.
Hay que esperar un poco más y lo maligno habrá desaparecido; Sabrán considerar el lugar pero no lo verán.
Y como ofrenda de la tierra, los humildes tendrán posesiones.
También se deleitarán en una paz abundante. La causa maligna contra la justa, y afilarán sus dientes:
El Señor se reirá porque sabrá que ha llegado el día. Los malignos han desenvainado la espada, y tensan el arco, para matar
Al pobre y al necesitado, y para matar hombres sean quienes sean.
Pero las espadas que ellos mismos han desenvainado penetrarán en sus corazones; Los arcos que han tensado, se romperán y se harán pedazos.
Por poco que tenga un hombre justo, siempre tendrá más
Y mejor que la riqueza de muchos como son los impúdicos y los malignos.
Los brazos de los pecadores se romperán; Dios tan sólo ayuda a los justos.
Dios conoce el tiempo de los hombres justos, y aún lleva consigo su herencia.»
Siéntese tranquilamente un cuarto de hora, más o menos, antes de apagar las velas. Podrá llevar a cabo el ritual siempre que sienta la necesidad de hacerlo.