Preparación física para realizar rituales

Para que el cuerpo acompañe y soporte el proceso que la mente ejecuta en un acto de magia, en un ritual es necesario cumplir algunas condiciones:
• Realizar las operaciones, a ser posible, con los pies descalzos. Las extremidades, así como los cabellos, actúan a modo de antenas que captan las distintas energías o, por el contrario, las descargan.
• Tener el cuerpo limpio, sobre todo las manos y los pies.
• Usar ropa blanca. Este color, no sólo simboliza la pureza, sino que, además, es la suma de los siete colores del arco iris. Al ser neutro, no tiene sobre la mente influencias específicas. No obstante, si no fuera posible, siempre es mejor elegir colores claros y, en todo caso, buscando entre aquellos que armonicen con el tipo de deseo que se va a pedir.
• Llevar el pelo suelto. Al igual que las extremidades, como se ha dicho, el pelo funciona a modo de antena para captar y descargar energías; de ahí que deba estar libre y limpio.
• Evitar el uso de gomas elásticas que puedan obstruir, aunque fuera en mínimo grado, la circulación de la sangre. Lo mejor es usar ropas holgadas, sueltas (no por capricho los magos de tantas y tan diversas culturas visten amplias túnicas).
• Conseguir un buen estado de relajación. Cuanto menos se tenga que ocupar la mente de controlar el cuerpo, más energía disponible tendrá para hacer que el propósito se cumpla.