Notas sobre la Magia y los encantamientos

Desde que Adán y Eva tomaron la fruta ridícula del árbol del conocimiento,
hecho por el cual ambos fueron arrojados del paraíso, el amor autentico ha
seguido un camino accidentado, lleno de frustraciones, incluso los
poderosos dioses del Olimpo con todos sus talentos mágicos heredados eran
impotentes para dirigir sus asuntos amorosos de una manera tranquila y
feliz, la diosa Hera, se veía obligada a tener que transformar a las
amantes de su marido en vacas y otros animales poco atractivos, el rey
Salomón con unos poderes mágicos que lo convirtieron en todo lo mortal que
puede llegar a ser un mortal, comentó ansiosamente en una ocasión, tengo
1000 esposas y ninguna de ellas me vale nada, nunca descubrió el
encantamiento secreto que le hubiera permitido encontrar la compañera
perfecta, ¡hay frustración!.

Hasta el reinado de Luis XIV, no se realizó ningún proceso importante
para encontrar la solución a las situaciones amorosas y matrimoniales
infelices, en aquel tiempo los cortesanos de Luis y otros sicofantes
reales se dedicaban a envenenar a las esposas y maridos que no deseaban,
sin embargo, esta técnica produjo tal escándalo que condujo a los
echadores de la suerte, condes y condesas en una corriente interminable
a la cámara estelar para que dieran cuenta de ello ante la nación (
incluso se llego a saber que la amante real madame de Montespan, tenía
planes para envenenar al rey), por tanto esta práctica fue desechada
por considerarse que era una mala idea.

En los pueblos de Europa a lo largo de los siglos los campesinos
inteligentes y prácticos acumularon tranquilamente un gran arsenal de
encantamientos y hechizos que realizaban exactamente lo que se suponían
que tenían que hacer, resolver las frustraciones y miserias del amor,
en el campo, generaciones de jóvenes francesas e italianas, doncellas
rumanas y gitanas habían conseguido enganchar a amantes de pies ligeros
mediante embrujos, llevándolos hasta el altar, ¡Y los occidentales
siguen avanzando torpemente por basarse totalmente en su ingenio,
excesivamente fatigado!.

Ha llegado el momento de detenernos y prestar alguna atención a la
magia de las brujas populares, estas han utilizado las mismas fórmulas
en cientos de años, y si los hechizos no hubieran sido eficaces no
hubieran sobrevivido, las madres no habrían molestado a sus hijas para
que memorizasen cuidadosamente los encantamientos si estos hubieran
sido inútiles, y las hijas no habrían molestado a sus descendientes con
recetas para hechizos amorosos, si estos no funcionaran, los hombres
jóvenes y viriles no habrían empleado unas horas preciosas y secretas
en recoger trocitos de tierra fértil, pergamino, velas y lazos amorosos
para sus damas, si estos lazos no les hubieran servido para cazar a
alguien.

Los brujos locales, como los hombres africanos, hace tiempo que se
habrían quedado sin trabajo y sus cocciones no hubieran impulsado nunca
el amor a un corazón, ¿no parece extraño que nunca hayamos aprendido
nada de ello?, pero en nuestras ciudades con rascacielos de cristal nos
vemos enfrentados a las preocupaciones actuales, como el aire viciado,
la aglomeración y la pobreza, y finalmente nuestra mente se ha visto
reducida a unas tablas de sonido casi descerebradas que reverberan con
el ruido ensordecedor de la música de Rock, los anuncios de televisión,
y apolíticos que nos arengan interminablemente acerca de la guerra y
las algaradas.

Cuando nos detenemos realmente a pensar en un tema tan remoto como la
magia, tendemos a percibirlo en los términos de las futuras maravillas
científicas, encontrando combustible para conseguir que las naves
espaciales viajen a la velocidad de la luz, o una forma de
desmaterializar nuestro cuerpo en la tierra para materializarlo de
nuevo segundos más tarde en una estrella situada a años luz de
distancia, nuestra hazañas mágicas parecen realmente lejanas de
aquellas que realizaban los hechiceros medievales.

Pero existe una continuidad entre las horas mágicas del pasado y las
del futuro, tanto el mago como el científico busca un objetivo similar,
vencer y controlar a la naturaleza, e incluso la mente y el cuerpo del
hombre, si dejáramos en suspenso nuestra incredulidad con respecto a la
eficacia de la magia tradicional, podríamos utilizar de la misma manera
que utilizamos una droga moderna que expanda la conciencia, el truco
está en explorar los poderes de la mente, en controlarlos y
concentrarlos poderosamente, para conseguir luego con ellos objetivos
aparentemente imposibles.

Parece ser que uno de los logros mas difíciles consiste en conseguir
que ame un corazón recalcitrante y quizá desinteresado, y sin embargo
es tan fácil conseguirlo si se invoca la poderosa emoción apropiada,
muy concentrado mediante un poderoso hechizo, y enviada como un rayo a
la persona deseada, se necesita práctica para hacer magia y gastar
tiempo y esfuerzo, como sucede con casi todo, si queremos tener éxito
no podemos escatimar nada, uno de los conceptos básicos de la magia ya
sea negra o blanca, formal o informal, es que nada de lo que sucede en
el universo se debe al azar, este principio deriva de la concepción que
tiene del cosmos de la hechicería clásica, es como algo parecido a un
puzzle gigante, en el que cada pieza necesaria que está en su lugar
afecta a todas las demás, una mano (la de dios) pone a todas las piezas
formando un diseño, (dicho sea de paso, este concepto es la base de la
astrología), cuando un acontecimiento se produce ahora, puede
utilizarse para ayudar a predecir los acontecimientos futuros, pues
todas las partes del puzzle del universo están realizadas.

Los acontecimientos celestiales también tienen su influencia sobre la
vida terrena, lo mismo que los acontecimientos que ocurren en la tierra
afectan a los acontecimientos que están teniendo lugar es las esferas
más ralas del cielo ( se trata de un puzzle del universo, no de uno
terreno), naturalmente, eso sucede porque ambos planes están
controlados por la mano de un solo «jugador», DIOS.

Si el hechicero tradicional deseaba manipular los acontecimientos en la
Tierra, sólo tenía que invocar los poderes de su contrapartida
celestial para cambiarlos, el deseo, el odio, el hambre, la plaga, todo
lo que está encarnado en las formas de docenas de diferentes diablos,
tiene esferas de influencias asignadas para materializar al diablo
correcto, el hechicero lo invocaba con una ceremonia mágica diseñada
especialmente hasta que ese diablo aparecía, pero evidentemente invocar
una fuerza era algo inútil, a menos que se quisiera que dicha fuera
realizara alguna tarea específica, si se suponía que el diablo tenía
que dañar a alguien o en una vena más ligera inspiráramos tenía que
establecerse una conexión física con la victima para que el diablo
supiera de quien le estábamos hablando, habitualmente, la conexión
podía ser un trozo de pelo del sujeto, o parte de una prenda gastada,
incluso un recorte de uñas, (es algo bastante parecido a darle a oler a
un perro la camiseta de un preso fugado antes de lanzarlo en su
búsqueda), en realidad la conexión podía establecerse simplemente
diciendo sobre un trozo de seda o pergamino, esto representa a tal
persona.

El concepto mágico de la conexión física se ha abierto camino en muchos
encantamientos amorosos populares, tiene que estar dispuesto a emplear
algún tiempo en buscar maneras de conseguir elementos como cabellos, un
zapato viejo perteneciente al que quiere que sea su amante.