Luz interior, mente positiva

Necesariamente, la prosperidad se asocia con lo luminoso, ya que el camino de la abundancia requiere encarar la vida con una actitud positiva. Y quienes presten un servicio al prójimo, por ejemplo, los profesionales, deben estar convencidos que su esfuerzo merece ser recompensado, que es justo recibir la debida compensación por sus servicios.
Tenemos que programarnos frente al dinero y no esperar a que venga hacia nosotros. Hay que salir al encuentro de las posibilidades que el mundo nos ofrece y hay que utilizar la creatividad para transformarnos en generadores de riqueza.
Una vez alcanzada, la abundancia no debe ser un capital inmovilizado. Hay que hacerla circular para que se retroalimente y, así, expandir el círculo.
Materializar objetivos
La visualización es una herramienta poderosa. Pero, para que pueda funcionar, hay que ser conscientes de que podernos ser dueños de nuestro destino si adoptamos una actitud positiva y no claudicamos ante las dificultades.
La libertad para elegir en cualquier momento o circunstancia lo que deseamos experimentar tiene que ser una constante en nuestro camino hacia el éxito.

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