Los signos de Aire

Ante todo, lo que une a los nacidos bajo estos signos es de orden abstracto e intelectual. El Aire participa de todo lo que es pensamiento; son los signos más inteligentes del Zodíaco, en el sentido de que sus nativos poseen una gran capacidad razonadora y conceptual. De esa predisposición a comprender, a relacionar entre sí las ideas, resulta la importancia que dan a la comunicación con los demás y a la relación afectiva.
Es importante entender este proceso para captar el vínculo estrecho que une a Géminis, Libra y Acuario.
Géminis es un signo mutable y regido por Mercurio. Tiene, por tanto, todas las características de la inteligencia: la flexibilidad y el sentido del juego de los mutables, unidos a la perspicacia y el oportunismo de Mercurio. Signo ambiguo y joven, representa la primera etapa en la relación con el otro, la que se establece entre hermanos.
Libra es un signo cardinal y regido por Venus. Está teñido de una afectividad más rica, y al tiempo posee mayor rigor. Es el tránsito a la pareja, al matrimonio: implica una noción de compromiso, de asociación que no se encuentra en Géminis. Hay un avance hacia el otro, es decir, un predominio del otro sobre uno mismo. Aquí la inteligencia es fundamentalmente comprensión, mientras que en Géminis es ante todo juego de conceptos.
Acuario es un signo fijo y regido por Urano. Representa el paso al conocimiento, al saber. Acuario pone su inteligencia al servicio de la colectividad. Ya no es la fraternidad de Géminis, o la afectividad de Libra, sino la universalidad. Acuario, como signo fijo, implica el paso a la acción: ya no hay rastro de juego.
Géminis vive en el instante. No piensa en el pasado, y se niega a proyectarse en el futuro. Sólo viviendo el momento se libra de la angustia que su condición aérea le produce. Los signos de Aire, en efecto, están por definición, y contrariamente a los signos de Tierra, desarraigados, carecen de lazos estables. Ello es patente particularmente en Géminis, que es a la vez Mercurio y mutable.
En Libra hay un deseo de establecer vínculos, ya que el signo está fuertemente influido por la afectividad y, a la vez que está regido por Venus (planeta del amor), está enamorado de lo absoluto, dada su condición de cardinal. Este nativo sufre más que cualquier otro por su inconstancia y por la contradicción en que vive, escindido entre la necesidad de amar y el deseo de gustar.
Acuario, signo fijo regido por Urano, está proyectado hacia el porvenir: está adelantado a su tiempo. Es el signo de los grandes cambios, de las grandes mutaciones, de la experiencia. De ahí su extremada independencia y su casi imposibilidad de comprometerse en una aventura sin futuro.
Dado que son signos de comunicación, los tres signos de Aire no pueden vivir sin relacionarse con los demás. Los nativos de Géminis tienen facilidad de trato y un don natural para la complicidad y la comunicación a corto plazo: captan todo en seguida, son hábiles intermediarios. Libra juega con su encanto. Tiene arte para seducir y relacionarse, y es diestro en transmitir lo que percibe del otro o en limar asperezas. Acuario acomete vastas empresas que cambian el mundo de los demás. Le interesan los medios de comunicación, los descubrimientos científicos y todo lo que pueda influir en la transformación del mundo.

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