Los aceites

El uso de diferentes aceites para protección, sanación de enfermos o logro de distintos propósitos, es una costumbre muy antigua; en muchos libros sagrados, como por ejemplo en la Biblia, hay numerosos ejemplos de ello.
En la actual liturgia católica, se utilizan tres aceites benditos en la administración de los sacramentos; el Aceite de los Catecúmenos, que es empleado en la consagración de las iglesias, en la ordenación de los sacerdotes, en la bendición de los altares, en el bautismo y en la coronación de los reyes; el Aceite de los Enfermos, que se usa en la extremaunción; y, por último, el llamado Aceite de los Santos, que es el que fluye milagrosamente de las reliquias de algunos hombres y mujeres que han sido canonizados (san Nicolás de Bari, santa Walburga o san Charbel, entre otros). A estos últimos los fieles les han adjudicado propiedades curativas del cuerpo y del alma.
Brujos y chamanes de diversas culturas han incluido los aceites en sus diversos rituales ya que se considera a este elemento un vehículo muy efectivo para transmitir a personas y objetos sus propios poderes o los de las materias con las que se haya mezclado. En los trabajos de magia los aceites están presentes bajo dos formas: los llamados esenciales y los preparados o de mezcla.
Para los primeros se utilizan grandes cantidades de flores, hojas o tallos que son prensados y sometidos a un proceso industrial a fin de obtener sus esencias, lo cual hace que resulte imposible su fabricación doméstica. Los preparados o de mezcla son compuestos de aceite y hierbas sabiamente equilibrados que, por lo general, se venden en el mercado bajo diversos nombres que aluden a sus propiedades (Aceite de Amor, Aceite de Protección, Aceite de Prosperidad, etc.).
Si bien los aceites preparados se pueden obtener en el comercio, siempre es preferible que sean hechos por el propio oficiante ya que, mientras se lleva a cabo esa operación, se impregnan los aceites de su espíritu, voluntad y deseo.
Conociendo las atribuciones, regencias y dioses que se asocian a cada vegetal, será fácil crear nuevos aceites para fines específicos; mediante la práctica de la magia se estará en disposición de elaborar mezclas cada vez más precisas y efectivas así como de generar nuevas fórmulas.

Aceites esenciales

Son muchos los rituales en los que se recomienda utilizar el aceite esencial de alguna planta en vez de sus flores u hojas y la razón de ello es que éstos contienen mayor concentración de principios activos. Se pueden conseguir en tiendas de esoterismo o en comercios que vendan desodorantes de ambiente para quemar o colocar en dispositivos eléctricos. Estas esencias son aptas para todo tipo ritos, siempre y cuando sus poderes no se opongan a los otros componentes utilizados. Si se hace un trabajo para conseguir pareja, por ejemplo, se podrá agregar al ritual una esencia destinada a resolver el problema de la soledad, pero éste no deberá ser mezclado en un rito cuyo objetivo sea encontrar trabajo. A continuación se ofrece una lista de esencias (que pueden ser en forma de aceite o de incienso) con sus atribuciones y usos.