Las Siete Plegarias

Para la felicidad

Santísima Virgen María,
desata en mí el nudo
de mis propios defectos.
Transforma mi vida para que,
en armonía y felicidad,
pueda acceder a Tí
y solicitarte las gracias que necesito,
sabiendo que me corregirás
con tu mano amorosa
y me darás paz que necesito.

Oración contra enemigos

Virgen de la Paz, desarma los nudos de mis enemigos, para que, nadie pueda dañarme.
Abre sus corazones para que compartamos juntos el amor a Jesús.
Protégeme ante cualquier peligro.

Para atraer amor

Madre amorosa,
acompañada por los ángeles que te ayudan en tu tarea,
concede que el amor llegue a mi vida
y permanezca en ella,
rodeándome como si fuese tu manto.

Para tener trabajo

Inmaculada Concepción,
intercede ante la santísima Trinidad
para que la ley de providencia
permita que mi trabajo de frutos abundantes
y mi generosidad aumente con mis semejantes.

Por la salud de los seres queridos

Corazón de María,
protección de nuestra familia,
sana las heridas y enfermedades mías
y de mis seres queridos,
para que gocen de salud perfecta
y te alaben en la alegría y la paz.

Para asuntos imposibles

María reina del Universo, desata toda limitación, destraba todo obstáculo que me impida ser feliz y especialmente ayúdame a resolver el mal que me pesa (Utilice esta oportunidad para elevar un pedido que daba por perdido y que es de vital importancia para usted).
Permite que aceptemos el don que acabas de darnos con la templanza de espíritu suficiente como para valorarlo y preservarla.

Para superarse día a día

María,
Madre del Salvador,
desata el nudo de la ira,
del desamor, de la indiferencia,
de la injusticia
y todos las demás nudos que nosotros mismos
creamos en nuestra familia.
Danos la fortaleza
con el símbolo de Cristo
para caminar por esta tierra
en paz y armonía.

María desatanudos