La salud de la mujer Tauro

La mujer Tauro posee una sólida constitución y un fuerte temperamento. Sin embargo, su tendencia a seguir regímenes -de modo más o menos anárquico- produce en ella perturbaciones.

Es también propensa a los trastornos endocrinos: no es raro que sufra de alteraciones tiroideas, que pueden influir en su humor. Principalmente cuando es joven padece problemas ginecológicos de todo tipo. En ocasiones, a pesar de su naturaleza sensual, es frígida o tiene un despertar sexual tardío. En ese terreno, muchas cosas dependen de sus primeros compañeros.

En otro orden de cosas, padece las mismas afecciones que el hombre Tauro: problemas de garganta, sinusitis, trastornos circulatorios, tendencia a la celulitis y a la congestión. A menudo aparecen quistes de mama u ováricos, o también fibromas, después de los cuarenta años. Sin embargo, con una vigilancia atenta y regular puede pasar la menopausia sin mayores problemas.

Si tiene tendencia a engordar, es absolutamente indispensable que siga un régimen racional, bajo control médico, pero que no sea demasiado estricto, pues no aguanta mucho las privaciones. Debe hacer deporte o danza, con lo que satisface a la vez su necesidad de ejercicio y sus gustos estéticos. Dos horas de barra por semana le garantizan una silueta de sílfide.

En cuanto a lo demás, vale para ella lo que hemos apuntado para el hombre nacido bajo este mismo signo. Es aconsejable que después de las comidas tome alguna tisana, preferentemente de tila o de verbena, o bien infusiones aromatizadas con azahar: son remedios antiguos, pero no por ello menos eficaces.
Los nativos de este signo tienen generalmente un buen dormir, excelente medio de recuperación que no deben despreciar bajo ningún pretexto.

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