La mujer Leo y su manera de ser

La mujer Leo es brillante, apasionada, artista hasta la médula e idealista en extremo. Se enciende, se indigna, se entusiasma, defiende vehementemente sus ideas y a sus amigos. Su valor es innegable, y es capaz de las mayores proezas cuando el destino la obliga o la empuja la ambición.
Es leal, recta y orgullosa: se puede contar con ella. No tiene ese aspecto de ama de casa que tantos hombres reprochan al sexo llamado débil. Aborda de buen grado los grandes temas y su pensamiento no carece de fuerza.
En cambio, a veces resulta irritante su afán por rodearse de admiradores incondicionales, su tendencia a poner a prueba su poder y la eficacia de su magnetismo.
A veces se manifiesta en ella cierta teatralidad, un énfasis irritante, o incluso una mitomanía en la que siempre se reserva el mejor papel. Impaciente y de genio vivo, rechaza la mediocridad, como todos los nativos de este signo, y pone en juego lo mejor de sí misma para realizarse.