La mujer Géminis y el amor

En el fondo, a la mujer Géminis le gustaría tener una vida afectiva como la de los demás, a condición de no aburrirse con el compañero que haya elegido. Pero es de carácter difícil y vengativo; puede romper con su compañero en un momento de irreflexión, sin haber querido que se la tome al pie de la letra. Tiene demasiada tendencia a creer que las cosas siempre se pueden arreglar con una palabra amable o con una sonrisa seductora, y se arriesga a que el hombre de su vida, cansado de aguantar, la abandone para siempre.
Carece de sentido de la fidelidad, y permite al otro todas las locuras que se perdona a sí misma, siempre que no se sienta traicionada sentimentalmente. Esa ambigüedad le complica bastante las cosas.
Cuando haya adquirido un poco de madurez, puede contraer matrimonio con un hombre por quien, si no amor, sienta una buena amistad.
El hombre encontrará en ella una valiosa consejera, inteligente, lúcida e intuitiva; pero no debe agobiarla con exigencias ni pedirle grandes manifestaciones de afecto. La mujer Géminis ama a su manera, con encanto pero con brusquedad: piensa que las cosas importantes no necesitan ser dichas.
Acepta fácilmente el divorcio, adaptándose tan bien a la soledad como a un nuevo compañero; considera que los hijos lo comprenden todo, siempre que se les expliquen la cosas con naturalidad. Como madre los educa bien, respetando su personalidad y sin protegerlos en exceso.

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