La mujer Cáncer y su manera de ser

La mujer Cáncer sueña mucho, y a veces le cuesta separar la fantasía de la realidad. Durante la infancia le encanta disfrazarse y fingir que es otra.
Si miente es más por necesidad de disfrazar la verdad, de embellecerla, que de obtener alguna ventaja personal. O bien porque de ese modo se forja una imagen de sí misma más original y novelesca. Como tiene buena memoria, sale bien del paso durante mucho tiempo.
Pero no le atrae el esfuerzo, y su pereza le juega malas pasadas. Tiende a la pasividad y, aunque a veces entra en períodos de febril actividad, de ordinario delega gustosa sus obligaciones en los demás, sin el menor remordimiento. A falta de voluntad, tiene tenacidad. La maternidad puede convertirla en una persona totalmente distinta de la adolescente soñadora, inteligente y creativa que fue. Adquiere sentido de la responsabilidad, más seguridad en sí misma, más autoridad y más carácter, pero pierde fantasía. Se transforma en una mujer esencialmente casera, que se interesa sólo por sus hijos y olvida sus sueños.
Cuando está angustiada gasta dinero en compras innecesarias, aunque su presupuesto pague las consecuencias.
Durante toda su vida permanece estrechamente vinculada a su infancia, y la fijación paterna o materna mantienen pleno vigor. Se dan casos de mujeres Cáncer que a los cuarenta años siguen solteras, sin poder abandonar a sus padres, y que caen enfermas de melancolía y soledad cuando éstos mueren.