Hechizo para reavivar el matrimonio

Enterrar un ave, a ser posible una paloma, en un muladar y, una vez podrido su cadaver, arrojar sus huevos a un arroyo o rio poco profundo, recogiendo el que antes y más se haya hundido y tocar con él a la persona a hechizar.

Procurar acariciar con el hueso la piel de la persona cuando ésta esté dormida. Esto será más que suficiente para que el matrimonio se haga sólido.