Hechizo para desencadenar una pasión

En el día vigesimotercero de la luna nuevadeberá arrodillarse ante un menhir, o piedra puntiaguda en su defecto, y, diciendo el nombre de la persona amada, repetirá:

«Yo sufro, sufro por ti».

En el caso de que el vigésimo día sus deseos no se hayan visto cumplidos, será entonces la persona en cuestión quien sufrirá idéntica tortura.