Hechizo para apresurar noviazgos y casamientos

Tomar un sapo negro y adherir a su estómago, valiéndose de dos cintas, roja y negra, un objeto que pertenezca al ser querido.

Introducirlo en un jarro de barro a la vez que se dicen las siguientes palabras:

«(Nombre de la persona), si amares a otro/a que no sea yo, o dedicares a otro/a tus pensamientos, el Dios de los Mundos Subterráneos, a quien confié mi suerte, te encerrará en el mundo de las aflicciones, en la misma forma que yo acabo de encerrar a este sapo, y de donde no saldrás, como no sea para casarte conmigo/unirte a mí»

Tras esto, se cerrará bien el jarro, no olvidándose de dar al sapo el agua suficiente para que pueda sobrevivir, sin sobrepasarse.

El mismo día que se consiga aquello que se deseaba, habrá que soltar al sapo en un riachuelo o estanque, cuidándose de no maltratarlo bajo concepto alguno mientras dure la operación, puesto que todo lo que se le hiciera repercutiría en la vida en común de la pareja, haciendo de esta unión algo insoportable.

Como último requisito, se deberá tener en cuenta el sexo de la persona amada, coincidiendo éste con el del animal.