Hechizo de los cangrejos

Cuando una mujer quiera hacer al hombre insensible a la fascinación de las demás mujeres, será suficiente que se procure seis cangrejos vivos de agua dulce y los introduzca en una caja. Privados de alimento, los crustáceos comenzarán a devorarse entre sí y solamente quedará vivo uno, el más fuerte. El viernes la mujer recogerá sus propias uñas cortadas, junto con algunos pelos de las axilas y púbicos.

Después comprará un pequeño espejo circular. Arrojará el cangrejo al agua hirviendo, sacará las tenazas y rellenará la coraza con raíz de mandragora. Después de haber confeccionado un saquito de paño o cuero rojo, depositará los elementos descritos más arriba, a los que añadirá una raíz entera de mandragora, representando un falo. Durante los site días siguientes y en el momento de la relación sexual con su marido, deberá frotar el saquito contra sus órganos genitales, sin que éste se percate de ello.

Al séptimo dia, ella pondrá el espejo ante su vagina diciendo:

«Oh espejo, no te condeno a ti, sino al órgano viril de mi marido. Que permanezca indiferetne ante cualquier mujer que no sea yo»

Después tomará el espejo y lo envolverá en un toalla que sirva para la higiene íntima del marido, romperá el espejo y sepultará todo en un jardín lo más cercano posible a la casa. Mientras que la toalla esté sepultada, el esposo permanecerá fiel.