Hechizo de la verbena

El viernes, a la hora de Venus y con la luna nueva, una vez se esté razonablemente seguro de que la persona a la que va destinado este trabajo está durmiendo, se seguirá el siguiente procedimiento:
Se machacarán hojas y flores de verbena junto con artemisa y semen del interesado, que anteriormente habrá descargado teniendo presente en el momento a la persona querida. Juntar a esto algún objeto o material orgánico de la persona a hechizar.

En caso de que le sea difícil la adquisición de objetos o materiales, puede valerse de colillas de tabaco o algo que haya estado en contacto directo con la persona.

Todo el conjunto se macerará y se reducirá a polvo y se dejará secar hasta el amanecer del domingo siguiente y en hora de Venus.

Invocar a los dioses Dengus y Freya, solicitando el deseo requerido, a la vez que se visualiza el mismo ya cumplido.

Al cabo de unos diez o quince minutos, aproximadamente, introducir dichos polvos en el frasco o bolsita y esperar al momento oportuno para encontrarse con la persona, a la que se le dejarán caer una pizca de estos polvos en su piel, bebida o viandas, cuidando de no despertar sospechas.

Para esto, lo más lógico es esparcir parte de los polvos en su mano y esperar al saludo, también en los labios, si se tiene ocasión de besar a la persona. Existe otra variante. Se utilizarán para ella hojas de flores de azucena y canela. Los efectos son los mismos. Si se quiere, podrán combinarse los dos métodos, habiendo dos trabajos en uno, por lo que el resultado sería más rápido y aplastante.