Hechizo de la piedra de ara para que el Amor sea eterno

Conseguir un pedazo de Ara precristiana. Adherir la piedra, que deberá tener una dimensiones prudenciales, a la frente, sujetándola con un pañuelo de seda verde, o mejor aún, con una cinta de piel de macho cabrío.

Con luna llena y al amanecer, conjurar de la siguiente manera:

«Piedra de Ara, que por la virtud de los dioses fuiste empleada en los acontecimientos sagrados: Hacia ti, piedra que brilló en Gran Corona, rebosante de una sangre que lloró por los hombres… Así como sin ti los hombres no pueden saber de los misterios, tampoco (nombre) podrá descansar, comer o dormir mientras no me ame apasionadamente Que postrado venga y me suplique. Y que esto se cumpla poac el poder de los antiguos dioses».

Mientras recita esta oración se quemarán polvos de mirra, asafétida y almizcle.

Coger la piedra y grabar, utilizando el alfabeto oghámico, en uno de sus lados los nombres y apellidos de los amantes y en la otra cara, Gwydion. Guardar en un paño de lana natural.

El amor será eterno y apasionado mientras no se rompa la piedra.