Gemas: la sardónice

sardonice

Pendientes de sardónice

Este es el nombre que se daba a esa piedra en la Antigüedad para designar lo que hoy se conoce comúnmente con los términos de calcedonia o cornalina. «Sardónice» deriva del griego sardonux, que a su vez está formado porsardion, que designaba la piedra de Sardes, y por onux, que significaba uña. Sardonux, o la sardónice, es efectivamente una piedra, cuya forma nos recuerda la de una uña. Sardes era la capital de Lidia, situada en Asia Menor, en la confluencia de los ríos Pactólos y Hermos. Esta ciudad era famosa por su prosperidad, ya que el río Pactólos iba cargado de pepitas de oro, y se la llegó a llamar la segunda Roma. Por tal razón el término pactóle ha entrado en algunos idiomas, como el francés, para designar una importante suma de dinero.
Actualmente, la palabra «sardónice» ya no se utiliza; y la calcedonia y la cornalina -que no deja de ser una especie de calcedonia- se han introducido en el lenguaje habitual de los minerólogos.
El nombre de calcedonia procede de la antigua ciudad de Khalkedon, o Calcedonia, lugar de Bitinia de origen tracio, situado en el Bósforo. Actualmente se llama Kadi Coci. Debemos saber que el ágata, el jaspe, el ónice, el heliotropo y el sílex, entre otras, son variedades del cuarzo microcristalino. Sin embargo, esta piedra, que se puede considerar la más representativa de la especie, tiene un bello aspecto translúcido, azul y gris. Se le atribuía el poder de estimular, fortalecer y hacer más resistente al que la llevaba. Se creía también que protegía de la tormenta, que tenía efectos terapéuticos y curativos contra la depresión, aniquilaba los pensamientos oscuros, el mal humor, las pesadillas, que ahuyentaba a los fantasmas o a los espíritus tristes y preservaba de las mordeduras de serpientes o picaduras de insectos. En cuanto a la cornalina, cuyo nombre le viene de su transparencia córnea, es una calcedonia de color rojo carne. A causa de este color, por aliteración, se la ha llamado a veces «carneliana», haciendo alusión al término carne. Así pues, el mineral fue asociado a la pasión, a la sensualidad, a la posesión, a la carne y a la sangre, pero también al corazón sagrado y al amor absoluto.

Poderes y virtudes terapéuticas de la sardónice

Era la piedra mágica de la diosa Isis, de la cual se creía que tenía el poder de traer el amor a las mujeres, de volverlas fecundas y curarles todos los problemas relativos a la sangre: menstruaciones, heridas sangrantes, hemorragias nasales, calentamiento de la sangre, que son la cólera y las pasiones. «La cornalina nace más bien del aire caliente que del aire frío y se encuentra en la arena. Cuando a una persona le sangra la nariz, debe calentar vino y poner dentro una cornalina. Esta persona debe beber este líquido; las hemorragias nasales se pararán en seguida», escribió, a orillas del Rhin, la abadesa benedictina santa Hildegard von Bingen (Hildegarda de Eibingen), en el siglo XII.

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