Espíritus, ángeles y demonios

Esta vez, no se trata de maravillas, sino de muchos demonios y ángeles benéficos y protectores. Es decir, espíritus buenos y malos.
Entre los griegos más instruidos y más sabios, se aludía con naturalidad a su buen genio como si se tratara de una evidencia, una trivialidad o un principio vital. Por supuesto, la gente instruida y los sabios de nuestro tiempo se saltan el capítulo de estas creencias, mientras que en aquel tiempo, especialmente entre los siglos xrv y xvi, el espíritu tal como lo percibía el hombre de la Antigüedad, y en el que se inspiraron para constituir la jerarquía de los ángeles, se fue transformando poco a poco en demonio; incluso los mismos Papas fueron acusados de estar bajo la influencia de un demonio. Así, poco a poco, frente a la cohorte benéfica de ángeles, y junto al ángel de la guarda, aparecieron el ejército de demonios y el demonio que todos conocemos. Estos ángeles y demonios que, en un principio, eran espíritus y fuerzas de la naturaleza, entraron en la cultura esotérica de la Europa de finales de la Edad Media desempeñando un papel importante, especialmente entre los alquimistas. Conciencia o espíritu del bien y del mal, que tanto se manifiesta en forma de ángel, como en forma de demonio, todo hace suponer que se trata de dos componentes de la psicología humana a los que nuestros antepasados quisieron dar múltiples rostros. Veamos algunos…

La cohorte de ángeles o espíritus buenos

Vehuiah ayuda a realizar cosas difíciles.
Yeliel ayuda en la lucha contra los enemigos.
Sitad hace fuerte en la adversidad.
Elemiah libera de ideas negras y de las malas influencias.
Mahasiah permite vivir en paz y en armonía con los demás.
Lelahel favorece la curación y el restablecimiento de los enfermos.
Achaiah ayuda a penetrar en los secretos de la naturaleza.
Kahetel protege contra los malos espíritus y la mala suerte.
Hazid refuerza los vínculos de la amistad y la sinceridad de los sentimientos.
Aladiah protege contra las injusticias de los hombres.
Lauviah estimula la valentía y protege contra los elementos.
Hahaiah inspira sueños maravillosos, llenos de sentido.
Yezalel refuerza los vínculos entre esposos y vuelve constante y fiel.
Mebahel hace brotar la verdad, ama la justicia y protege a los inocentes.
Haríel anima las buenas voluntades y la generosidad.
Hékamíah da la victoria a aquellos que luchan por una causa justa.
Lavíach consuela a aquellos que sienten pena o tristeza.
Callel estimula la memoria y las facultades mentales.
Leinviah ayuda a aquellos que defienden una causa noble y justa.
Pahatiah suaviza las costumbres y vuelve amable y sociable.
Nelchael favorece la meditación, la reflexión, el estudio y el conocimiento.
Yieael anima las acciones audaces e innovadoras.
Melahel hace los viajes agradables.
Haheuia consuela a aquellos que deben exiliarse.
Nithaiah estimula la capacidad de discernimiento y la clarividencia.
Haaiah da perseverancia y favorece los descubrimientos.
Yeratel hace estallar la verdad a la luz del día.
Seheiah protege de accidentes y elementos descontrolados.
Reyiel estimula los buenos reflejos y vuelve combativo.
Omael consuela a los desesperados.
Lecabel favorece la inspiración, la imaginación y la creatividad.
Vasariah hace justo y recto, íntegro e imparcial.
Yehuiah no deja que haya ninguna sospecha ni ninguna duda.
Lehahiah vuelve tolerante, indulgente y benévolo.
Khavaquiah hace recobrar la confianza en uno mismo y repara las injusticias.
Ménadel refuerza la estabilidad de una situación sana.
Aniel vuelve puro, ardiente y victorioso.
Haamiah vuelve a dar esperanza, consuela y anima.
Rehael alivia y cura enfermedades graves.
Yeiazel inmuniza contra los enemigos.
Hahahel denuncia la mentira, la hipocresía y las estafas.
Mikael ayuda a realizar un viaje importante y bello.
Yeuliah permite triunfar sobre los enemigos.
Yelahiah favorece el éxito y el triunfo.
Sealiah da la ocasión de ponerse de acuerdo.
Ariel aporta sueños premonitorios o proporciona intuiciones.
Asaliah ayuda a dilucidar los misterios.
Mihael refuerza las buenas relaciones y los lazos entre esposos.
Vehuel estimula la capacidad de concentración.
Daniel consuela a los desgraciados y anima los corazones.
Hahasiah aclara la mente y la razón Imamiah permite liberarse de los obstáculos.
Nanael favorece los estudios superiores.
Nitháel prolonga la duración de la vida.
Mebahiah vuelve sensato, virtuoso, atento y generoso.
Poyel aporta algo de buena suerte. Nemamiah ayuda a las causas justas.
Yeialel vuelve creativo, productivo, fértil y próspero.
Harahel cura los males del alma y del espíritu.
Mitzmel favorece las relaciones agradables y la buena armonía.
Umabel da convicciones profundas y generosas.
Jahel favorece todas las transacciones comerciales.
Anauel suaviza el carácter.
Mehiel prodiga la sabiduría.
Damabiah apoya y protege en cualquier circunstancia.
Manakel favorece la prosperidad de las empresas.
Eyael pone sobre la vía de la verdad.
Httbuhiah alivia y cura las enfermedades.
Rafael da un juicio justo y preciso.
Yebamiah favorece el nacimiento de un niño y la vida familiar.
Haiael hace imparcial pero implacable.
Mitmiüh ayuda ante la adversidad.

El ejército de demonios o espíritus malignos

Aguares permite hablar todas las lenguas.
Alocer da el conocimiento de las artes y las ciencias.
Anión da a conocer el pasado y el futuro.
Amy puede ayudar a descubrir un tesoro oculto.
Andras provoca conflictos y disputas.
Amiroaffas vuelve hábil a la hora de emplear las artimañas y la mentira.
Asmodeo otorga el don de volverse invisible.
Astaroih tiene el poder de dar la vida y la muerte.
Bael protege a los hipócritas y los estafadores.
Barbas provoca enfermedades y epidemias.
Behenwt hace curioso, vividor, codicioso y estúpido.
Beítat anima a dejarse llevar por el vicio.
Byleth hace desobediente e indisciplinado.
Chax anima a robar.
Jwifef manda sobre los elementos descontrolados y provoca que las naves zozobren.
Furfur dueño del rayo y los relámpagos.
Habotym provoca los incendios.
Mammón hace avaro y malvado.
Murmur provoca la locura por la música y el baile.
Orias permite obtener títulos honoríficos, incluso inmerecidos.
Rattm provoca accidentes y destrucción en las ciudades.
Sytry provoca las relaciones amorosas apasionadas.
Zepar lleva al crimen y a la infamia.