Encantamiento del druida

Elegir un viernes con la luna en su cuarto creciente, entre el 18 de febrero y el 17 de marzo, y dirigirse al campo, escogiendo un lugar discreto en donde se encuentre un fresno. Preferiblemente, operar de la madrugada al mediodía.

Llevar consigo una turquesa y un buril o grabador de metales. Una vez frente al árbol, grabar con el buril en la turquesa las iniciales del interesado y el amado, a la vez que se pide al druida (espíritu) del fresno que haga realidad sus deseos.

Abrazar el árbol, sosteniendo la turquesa ya grabada en la mano izquierda, mientras se susurra al fresno el deseo que quiere ver satisfecho, poniendo en ello sus sentimientos.

Enterrar la turquesa bajo el fresno y, tras dar las gracias al druida, volver al domicilio.

El efecto será contundente y devastador.