El hombre Tauro

Cómo reconocer al Hombre Tauro

El hombre Tauro suele ser pequeño y robusto, con tendencia a adquirir con la edad un estómago ligeramente prominente. Todo él es redondo: rostro redondeado, nariz redonda y boca carnosa, de labios plenos y golosos.

Sus ojos son despiertos, aterciopelados y sombreados por largas pestañas. Pese a una aparente pesadez, debida a su vínculo con la tierra, sus andares tienen algo de ligero y danzarín. A menudo, su amplia frente presenta dos abultamientos en la parte superior.

Tiene las manos y los pies pequeños y carnosos, en armonía con un aspecto rollizo que conserva durante toda la vida. El cuello grueso (se dice que es el cuello propio de los grandes amantes) se asienta sobre una espalda fuerte, de hombros robustos. La fuerza de Tauro radica en la parte superior del cuerpo.

Frecuentemente, el hombre de este signo se pasa la lengua por los labios, lo que le hace parecerse a un gato goloso. Necesita tocar, palpar: es sensual y táctil. Podemos imaginarlo perfectamente como miembro de una sociedad gastronómica, disertando sobre los méritos de tal o cual vino.

En esas ocasiones hace gala de un vocabulario sorprendentemente rico. Su voz es musical, sugerente, acariciante incluso. No es casual que haya muchos más cantantes Tauro que bajo los demás signos. Sin embargo, a veces aparece en esa voz un deje de vulgaridad.

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