El hombre Géminis y su salud

El hombre Geminis es nervioso, de resistencia imprevisible. Puede realizar esfuerzos extraordinarios haciendo gala de un vigor envidiable y, de pronto, venirse abajo porque necesita dormir a toda costa para recuperar sus fuerzas. En ése, como en otros terrenos, es impredecible. Por la noche puede aguantar hasta el alba si está en buena compañía, pero también puede sentir en pleno día la necesidad de dormir unas horas porque se siente agotado, tanto si ha trabajado mucho como si no ha hecho absolutamente nada. Con los años aprende a disciplinar y controlar su resistencia nerviosa, lo que redunda en su bienestar físico.
Ante todo, necesita respirar. Necesita aire y, sin embargo, le gusta fumar desmedidamente. Durante la juventud le conviene vigilar las vías respiratorias. También es propenso al reuma en los miembros superiores, sobre todo en los hombros y las muñecas.
A pesar de llevar una vida más o menos desorganizada, una alimentación más o menos caprichosa y excesos repentinos, hace malabarismos con sus fuerzas y tiene una buena capacidad de recuperación.
Como es muy caprichoso en el terreno amoroso, no hay que esperar de él un comportamiento estable: puede ser la locura durante una semana y vivir en calma chicha al mes siguiente.
Aunque es incapaz de seguir un consejo o una opinión sensata, debemos aconsejarle que fume menos, que lleve una vida más regular y que haga deporte para satisfacer su necesidad de movimiento. En este último sentido, le convienen los ejercicios que le permiten explotar su habilidad y su destreza: tenis de mesa, tenis de pista, esgrima, balonvolea, esquí acuático y surf. Debe rehuir su tendencia a beber más de lo razonable.
En cuanto a la dieta, le convienen los limones y las naranjas, y también las bayas rojas (sobre todo la grosella, cuyo gusto acidulado le encanta, y los arándanos, excelentes para la vista). También debe comer cereales. Su remedio homeopático es el Kalium muriaticum, sobre todo cuando tenga trastornos respiratorios y tos persistente.