Consagración de un amuleto o talismán

Este ritual es para la consagración de un talismán, un amuleto o un «hechizo de buena suerte». El talismán puede ser uno que alguien haya hecho para usted o uno que usted mismo haya hecho. Es preferible este último.
Encienda las velas del ALTAR 1 y 2. Encienda el incienso. Encienda la vela BLANCA y diga:
«Aquí arde la sinceridad de …. (Nombre del Consultante) …. Su creencia en el poder de los talismanes arde tan intensamente como esta llama. Jamás morirá».
Encienda la vela ROJA y diga:
«He aquí el amor que contiene el talismán. Porque el talismán es un almacén del poder del amor».
Tome el talismán y sosténgalo por una esquina, páselo tres veces por encima de la llama de la vela blanca, dándole la vuelta para que ambas caras toquen la llama. (¡No se queme los dedos!) Diga:
«Que por el fuego se limpien cada una de las impurezas que pueden habitar dentro de este talismán».
Ahora, páselo tres veces por el humo del incienso. Diga: «Y por los dioses, lo incienso y lo limpio para que quede listo para el propósito que lo requiero».
Tome ahora el talismán y sosténgalo en su mano derecha (en la izquierda, si es zurdo) y diga:
«Empapo de amor este talismán. Quien se lo ponga sentirá este poder aterrador. El poder siempre estará con quien lo lleve, y todo el tiempo que lo pueda soportar».
Pase el talismán tres veces a través de la llama de la vela roja. Diga:
«He aquí el amor, completamente consagrado en su interior».
Deposite el talismán entre las velas BLANCA y ROJA. Apague las llamas. Deje ahí el talismán, sin moverlo, unas tres horas. Luego, podrá ser recogido por su propietario, y es preferible que lo lleve sobre la piel.