Cómo ama el hombre Tauro

El hombre Tauro, que ama la vida, ama también el amor. Es un sensual que desprecia a los incapaces que no se vuelcan en ofrecer a una mujer todo el placer que merece. Se relaciona con ella como un intérprete con su violoncelo, con fervor, eficacia y gratitud. El amor, como vemos, ocupa un lugar muy importante en su vida.
En su juventud mariposea un poco, con avidez y curiosidad insaciables.

Pero un buen día decide construir algo, fundar un hogar y, tratándose de esto, Tauro no bromea. Su mujer y sus hijos son sagrados para él. Elige con cuidado, en esto también sin prisas inútiles. Sopesa ventajas e inconvenientes y luego toma su decisión. Si encuentra obstáculos, los derriba.

Se entrega para ganarse la felicidad y espera ser pagado de la misma manera. Si supera su egoísmo, es un amante devoto, trabaja con empeño y trata de que su mujer tenga una vida lo más agradable posible. A cambio, le pide una entrega total y fidelidad. Si la mujer tiene un pasado, no conviene mencionarlo delante de él, por más que diga lo contrario.
Tauro pide a la mujer que se ocupe de sus hijos, que le alimente decentemente y que tenga en cuenta sus gustos.

Con todo, es fácil vivir con él: es un compañero ameno, animado, divertido, buen conversador en sus momentos de euforia, sobre todo cuando está en la mesa, en buena compañía y el vino corre en abundancia. Pero cuando está de mal humor o pone mala cara es difícil alegrarle; más vale esperar a que se le pase y, para ganar tiempo, dar el primer paso en el momento en que comienza a relajarse.

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