Cómo ama el hombre Aries

Especialista del flechazo, se enamora inmediatamente y no admite esperas. Concibe a la vez mil proyectos, a los que asocia a su amor del momento; es sincero, pero su pasión le consume tan rápidamente que ésta no tarda en convertirse en cenizas. Si le abandonan, su cólera es enorme… hasta que se vuelve a enamorar. Casarse joven no le asusta, y tampoco hacerlo varias veces, si es necesario. Le encantan los niños, y establece con ellos una relación maravillosa: les hace creer que la vida es apasionante, ya que así es como la vive.
Es tan cálido y generoso que la mujer a su lado se siente, más que amada, adorada. Arrastrada por un torbellino en el que tiene que vivir a cien por hora, se encontrará deslumbrada y, si carece del vigor necesario, agotada. El nativo de Aries tiene tendencia a decidir por ella, a imponerle sus gustos, sus ideas, sus caprichos: con la mejor fe del mundo, piensa que eso le encanta. Para oponerse a él se necesitan mucha sutileza y mucha astucia, armas siempre eficaces con este gran ingenuo. Oponerse a él por la fuerza o a gritos equivale a desencadenar la guerra, y en ese terreno es él el más fuerte.
Sexualmente suele tener problemas, aunque es un amante apasionado. Sus hazañas son en ocasiones demasiado breves para el gusto de sus compañeras. Tiene excesiva tendencia a tomar la plaza por asalto, a conducirse como un soldado. No todas las mujeres aprecian este estilo, a pesar de ser eminentemente viril.