Brujería en las colonias americanas

La brujería no se convirtió en una gran preocupación en las colonias americanas hasta mediados del siglo XVII. Los primeros ahorcamientos de brujas tuvieron lugar en Connecticut en 1647, y también los hubo en Providence, Rhode Island, en I662. Los juicios de brujas mejor documentados en las colonias americanas son, sin embargo, los de Salem, de 1692.
En Salem Village, ahora Danvers, Massachusetts, Betty Parris, de nueve años, y su prima de once años Abigail Williams comenzaron a experimentar con la adivinación con otras niñas. Intentaban adivinar su futuro y descubrir las profesiones de sus futuros maridos; además habían fabricado una primitiva bola de cristal haciendo flotar una clara de huevo en un vaso de agua. Pero de repente Betty Parris y después las demás empezaron a asustarse y a mostrar síntomas nerviosos. El padre de Betty, el reverendo Samuel Parris, llamó al doctor William Griggs, que no fue capaz de encontrar una causa física para los síntomas y sugirió que quizá las niñas fueran víctimas de la brujería. Pronto las niñas comenzaron a sufrir convulsiones.
Entonces se acusó a tres mujeres de provocar los misteriosos síntomas: Sarah Good, Sarah Osborne y una esclava de las Indias Occidentales, Tituba. Sólo Tituba confesó haber estado en contacto con el diablo y haber surcado el cielo montada en un palo para asistir a un «encuentro de brujas». También afirmó que habíá*un aquelarre de brujas en Massachusetts encabezado por un hombre alto y de cabello blanco, vestido de negro, que la había obligado a firmar el libro del diablo con sangre.
Conforme la histeria se iba extendiendo, primero en Salem Village y después en Salem Town, comenzó a afirmarse que las brujas que asistían a los encuentros con el diablo comían pan de comunión negro, mamaban de espíritus-familiares animales empleando sus pezones de bruja y practicaban variados actos de maleficia que dirigían contra sus enemigos.
Durante unos seis meses no fue posible llevar a cabo ningún juicio en la antigua colonia puritana de Massachusetts Bay porque la carta de autodeterminación de la colonia había sido revocada por las cortes inglesas. Sin embargo, en 1692, un nuevo gobernador, sir William Phips, llegó a Massachusetts desde Inglaterra con una nueva carta y autorizó los juicios de brujas. Entre el 10 de junio y el 22 de septiembre de 1692 se ahorcó a diecinueve personas, incluida Sarah Good, a una se la aplastó hasta morir y se encarceló a más de cien, entre ellas al hijo del antiguo gobernador de la colonia.
Sarah Good negó los cargos hasta el final, y respondió a uno de sus acusadores, el reverendo Noyes: «No soy más una bruja que usted un mago y si acaba con mi vida Dios le hará beber sangre». Curiosamente, Noyes murió en 1717 de una hemorragia interna, ahogándose en su propia sangre.
Las investigaciones de varios estudiosos, sugieren que el cornezuelo del pan de la comunidad produjo la histeria por la brujería» El cornezuelo, un hongo que aparece de forma natural en las cosechas de cereales, puede producir alucinaciones muy potentes. En una comunidad puritana como la de Salem, atenazada por el miedo al diablo, la ingesta de cornezuelo pudo haber tenido consecuencias dramáticas al desencadenar la histeria y la paranoia que enviaría a muchas víctimas inocentes a la muerte.