Rituales de iniciación

La entrada en el mundo esotérico de la magia es un paso del que no es posible volver atrás. Mediante las prácticas de las diversas ceremonias, aun cuando éstas se hagan sin las debidas formalidades o respeto, se movilizan energías interiores que en casi todos los seres humanos están dormidas.

Una vez que se abren ciertos canales, que a través de los rituales se difuminan los bloqueos que impiden el contacto con el sutil mundo espiritual, la mente queda preparada para un nuevo tipo de experiencias. Éstas pueden presentarse en forma de presentimientos, sueños, intuiciones o sensaciones que nunca atemorizan a quien haya tomado seriamente esta materia, pero que pueden preocupar a quienes han intentado realizar las ceremonias sin el debido respeto.
Las fuerzas superiores a menudo están representadas por dioses.

Independientemente de la creencia que se tenga o no en ellos, se invocan más como figuras simbólicas que como entidades reales y apelando siempre a la resonancia que estos nombres o figuras tienen en el inconsciente colectivo.
La manera más idónea de entrar en este mundo es a través de los rituales de iniciación. Mediante la ejecución de estas ceremonias se dispone y ordena el conocimiento inconsciente de los arquetipos para que, en los sucesivos trabajos de magia que se realicen, operen sin trabas y canalicen la voluntad y el deseo a fin de conseguir los objetivos propuestos.

No es imprescindible llevarlos a cabo, pero es recomendable que antes de ejecutar cualquiera de los ritos contenidos en este sitio web se lleve a cabo, al menos, uno de los rituales que se explican a continuación.

Sólo resta añadir que la magia admite la creatividad por parte del oficiante, de modo que a los trabajos expuestos aquí, que en su mayoría proceden de antiguas recetas, se les pueden incorporar ideas propias en cuanto elementos e invocaciones, teniendo siempre en cuenta los atributos simbólicos de cada objeto, así como las cualidades de las diferentes deidades.